
5 + el descuento
17 de mayo 2012 - 16:01 - 0 Comentarios Firma Invitada, TitularesComparte este contenido:
Ojalá que lluevan playoffs
Artículo de opinión de Fito Díaz.
Como caído del cielo. Igual de providencialmente que éstos cinco locos encantadores mas su descuento comenzaron su aventura en nova onda para informarnos sobre el alba y ahora gentilmente me invitan a unirme a su causa, caído del cielo por regalado, como un maná futbolístico hemos por fin alcanzado de manera definitiva la cuarta plaza y con ella el derecho a disputar el playoff de ascenso.
Pero me importa un huevo y la cascara del otro. Tengo la suerte, el honor y el disfrute semanal de participar en la tertulia de radio intereconomía “Punto pelota Albacete.” Hace ya unos meses que un compañero acuñó (no sé si patentaste Rober, pero bien podrías) un concepto al que desde entonces nos hemos venido aferrando en ése programa, el “albacetismo bipolar”. Y me pilla el momento de escribir estas líneas en fase (lo confieso) algo depresiva.
Explicado sucintamente, nuestro “bipolarismo futbolístico” es la manera en que, de semana en semana nos cambia el ánimo cuando pensamos en nuestro equipo. Una semana sí, otra semana no. Una semana lo veíamos todo claro. A la siguiente negros nubarrones. Especial mención a la vuelta en autobús de Oviedo en que hasta tal punto perdí la fé que perdí de paso unas cañas apostando con mi querido Nacho (presidente de la peña La Oca) unas cañas que bien gustosamente pagaré al haber ocupado plaza de promoción.
Se dice, se comenta, se rumorea, (aunque supongo que es un dato de difícil demostración) que el primero es el más fuerte de los grupos de ésta maldita categoría de bronce en que ya hace un año que aterrizamos con estrépito y rechinar de dientes. Y (Oh, providencia) nuestros rivales semana tras semana nos han abierto, abonado, preparado y hasta regado las macetas del camino que nos ha llevado al puesto que gentilmente nos han querido guardar. No sería para tanto.
A ver. Haya paz. Reconozco (por esto de la bipolaridad aludida será) que el Orihuela me parece un rival asequible (si no, echa la persiana que cerramos el chiringuito) pero díganme a mí con qué cara nos plantamos en una fase de ascenso cuando todos los rivales que se la han jugado con nosotros (Sí, todos, el Real Madrid Castilla hace tiempo que dejó de ser rival directo) nos han ganado en el global de los enfrentamientos directos que con cada uno de ellos hemos tenido a lo largo de la fase regular. Regular tirando a mal.
Éste dato. Éste hecho es lo mismo que decir que los que durante 38 jornadas han sido peores que nosotros son mejores que nosotros. El que escribe estas líneas, aún haciéndolo tres días después de caer con el Coruxo lo hace cabreado.
Y espero deseo y creo que pasaremos la eliminatoria contra el Orihuela. Pero, ¿es lícito a estas alturas de temporada preguntarnos ya cuál es el centro del campo titular de éste equipo? ¿Rocha y Núñez? ¿Candela y Colorado?. ¿O es pronto y debemos esperar y tener paciencia para que el equipo se vaya formando y cogiendo confianza?. Hombre, no jodamos.
Tengo hambre de mis propias palabras. Tengo ganas de creer en un proyecto a tres años convertido en un ascenso en una temporada. Pero lo que más tengo son datos para afirmar que se nos caen los palos del sombrajo. Que empezamos el año jugando a abrir el campo y buscar las bandas (incluso por momentos hasta brillantemente) hasta que llegó un equipo (finalmente caído al… perdón, ¿Qué es la tercera división si la segunda b es un pozo?) que mostró a todo el grupo como cerrárnoslas, y desde entonces nos dedicamos fundamentalmente a colgar balones a Calle y a crucificarle cuando los baja y no encuentra alternativas de juego.
No encuentro la ilusión de hallarnos en una fase de ascenso por ningún lado. No la veo ¿Quién la tiene? ¿Es cosa mía?. ¿Quién me ha robado el mes de abril?, cantaba Sabina. ¿Qué ha hecho que estando en playoff, en nuestro interior todos alberguemos más dudas que ilusión?. ¿Ha sido el equipo?
El pasado lunes, en el programa que magistralmente dirige mi amigo y maestro José Manuel Martínez charlamos con Sergio Molina, de quien soy declarado y confeso partidario. Le preguntaba yo al bueno de Sergio si la relajación y los transistores pudieron tener algo que ver con el resultado cosechado en el lejano pueblo vigués. Y Sergio lo desmintió de forma más que rotunda.
Y a mí me gustaría poder agarrarme al menos a eso. Y poder decir que más valía cuarta plaza en mano que segunda volando. Pero es que resulta que no. Que me dice mi querido Sergio que habían salido a ganar. ¿Entonces… qué?
Y seguro que la abuela fuma… Y encima con Candela lesionado (aunque parece que a punto de volver) y Tete recién recuperado de lo suyo pero llegando como es lógico justito de gasolina, casi podríamos decir que no solo fuma sino que éramos pocos y está la pobre a punto de romper aguas.
Creo en Gómez. En Candela y en Tete. Ni que decir tiene que en Molina. En mi buen Adri (futuro gran capi del Alba como a él mismo le he dicho reiteradamente). Creo en Calle y hasta incipientemente en Borja Viguera. Le doy la razón a mi admirado periodista y compañero de tertulia Jorge Fraile cuando afirma que el vasco está llamado a ser importante y aportar grandes cosas al equipo durante el playoff. Pero lo que me preocupa es que no creo en la suma de las partes. No me llega. La sensación es de sí pero no… pero sí.
Como caído del cielo nos agarraremos al playoff. Como caído del cielo me agarro al clavo ardiendo de los arcos de Orihuela. Caído del cielo el regalo del playoff vamos a sacar del recuerdo ese alba de la copa que tuteó a los finalistas europeos y sólo por si acaso, recemos cada uno lo que sepamos. Mientras tanto subamos los precios de las entradas, claro que sí. Si tenemos a la ciudad entera detrás del equipo y a la afición entregada y cogida por los huevos. Ay señor, señor. Hágase tu voluntad así en la tierra como en los arcos. Total, hasta ahora nos has dado más de lo que nos merecemos.











