
5 + el descuento
28 de mayo 2012 - 16:20 - 0 Comentarios Albacete Balompié, La tribuna del sábado, TitularesComparte este contenido:
Artículo de Francisco Joaquín Martínez.
Albacete, 15:20 horas. Mi acompañante y un servidor ya estamos presentes en las Taquillas del Carlos Belmonte. Aunque el autobús Nº 4, donde vamos a realizar el viaje, todavía no ha llegado a las inmediaciones del Estadio, y aún queda mucho tiempo, preferimos ir holgados para aparcar el coche cerca y evitarnos andar de más cuando volvamos de tierras alicantinas.
A las 16:10, después de ir congregándose poco a poco los aficionados del Alba, entonces arranca nuestro transporte. La mayoría no nos conocíamos, pero todos teníamos un mismo destino, la provincia de Alicante; y un mismo objetivo, traernos la clasificación para la siguiente eliminatoria de los Play-off de ascenso a 2ª División.
Después de casi 2 horas de viaje, son las 18:00, la “marea blanca” ya está en Orihuela casi al completo. Sólo faltan algunos de los que se desplazan por su cuenta, y que llegarán un poco más tarde.
Mientras tanto, hay que hacer tiempo por las inmediaciones del Estadio Municipal Los Arcos, bien sea tomándose algo, o simplemente, dando un paseo para ver los encantos de la localidad. Especialmente llamativo es ver cómo en la Glorieta Gabriel Miró están realizándose unos ensayos previos a un concierto de El Sueño de Morfeo que se iba a celebrar allí esa misma noche, dentro de la XII Edición de la Gala de la Juventud.
Poco después de las 20:00, y tras haberme encontrado con algunos de los amigos y miembros de 5 + EL DESCUENTO y unos conocidos del trabajo, pasamos al Estadio, donde poco a poco las gradas iban tomando colorido. La mayoría de la afición local se sitúa en Preferencia y Tribuna. Por su parte, en un fondo, unos pocos aficionados del Orihuela; en el otro fondo, unos muchos, muchísimos aficionados del Albacete Balompié, dispuestos a dejarse las gargantas para levantar la eliminatoria, que está en contra, merced al valor superior de los goles marcados en campo contrario. La megafonía apenas se oye, el ruido de la afición visitante ensordecía a los altavoces, que, curiosamente, ponían casi la misma música que solemos oír en el Belmonte.
Empieza el partido, y poco a poco nos vamos dando cuenta de que va a ser mejor verlo de pie que sentado. El campo de visión en los laterales del fondo, con toda la gente, es muy reducido, y, además, el Alba ataca en la portería donde estábamos todos nosotros. No nos queremos perder el gol…
O por lo menos, lo queremos intentar, porque con el balamío de gente, es imposible ver cómo Fleky se introduce el balón en su portería, sólo lo pudimos intuir, ver cómo lo concedía el colegiado, y celebrarlo todos al unísono, tanto los que lo habían visto como los que no lo habíamos podido ver.
Después de estar parado el partido, debido a que se descolgó uno de los palos que sostienen la red de la portería, otra ocasión clarísima. Tete casi consigue quitarnos los nervios de encima…
Pero lo que se nos iba de encima eran el hambre y la sed, que empiezan a llamar a nuestros estómagos y gargantas. Se acerca el descanso, y es el momento perfecto para cenar con algo de tranquilidad en el estadio, antes de que se vuelva a poner en movimiento el esférico, y los nervios vuelvan a hacer acto de presencia…
La segunda mitad se desarrolla con mucho sufrimiento. Se ve cómo el Alba se acerca, se ve cómo puede sentenciar de manera casi definitiva la eliminatoria, pero no lo consigue. Además, el Orihuela tenía algunos acercamientos, con otros tantos sustos, pero que por fortuna, Miguel y la defensa supieron disipar.
Entre medias, cambios y más cambios. El conjunto oriolano fue el primero en utilizar recambios, haciendo, además, una doble sustitución. Por parte del equipo de Antonio Gómez, Joan Castillo tuvo que ser sustituido forzosamente por Mikel Santamaría, debido a problemas en sus isquiotibiales; Miguel Núñez, con problemas en los gemelos, fue cambiado por Álex Colorado, pero Sergio Molina, que había salido en sustitución de Víctor Curto, también sufrió problemas físicos, aunque fue el último en ello, y por eso no pudo ser cambiado, ya que se habían efectuado los tres cambios permitidos.
Y después de unos últimos minutos agónicos, donde el equipo que va por detrás siempre empieza a colgar balones a la desesperada, intentando conseguir la vida, el árbitro pitó la muerte del encuentro. El final, tan ansiado por el Alba y su afición, dio pie a una invasión de campo de parte de la expedición visitante, donde se entremezclaron jugadores, cuerpo técnico y seguidores albacetistas.
Y, pocos minutos después de vivir estos acontecimientos, de intentar retenerlos en la memoria (y en la de los móviles y cámaras) salimos todos del estadio, directos a nuestros autobuses, preparados para volver a Albacete. De camino, una película: “Babylon”, con Vin Diesel a la cabeza, mucha acción y muchas peleas con vencedor por determinar, pero el verdadero triunfo que todos queríamos en el autobús ya lo habíamos visto minutos atrás en el Estadio Municipal Los Arcos…
Y todavía quedan dos batallas por disputar, para que, al igual que en la película los protagonistas querían llegar a Nueva York, este equipo llegue a 2ª División, meta deseada por todos nosotros.



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