Sufrimiento habitual a domicilio

Escrito por: 5 más el descuento

domingo, 06.12.2015

El Iberostar Estadi de Palma acogió el encuentro entre Mallorca y Albacete de la décimo sexta jornada de Liga en Segunda. Los baleares, situados en descenso directo a la categoría de bronce necesitaban ganar para salir de la quema, y de paso, aprovechar el nuevo tirón que comenzarán a tener con la llegada de Pepe Gálvez. El Alba por su parte, llegaba de nuevo a jugar lejos de su feudo, donde en las fechas que estamos, todavía no conocía la victoria. Ganar por tanto para ambos, era fundamental.

El Alba, con Juan Carlos en portería; Córcoles, Agus, Gonzalo y Paredes (que ejerció de capitán hoy) en la defensa; César Díaz, Edu Ramos, Portu y Samu en el centro del campo; y Jona jugando como hombre más adelantado en el esquema del recién renovado Luis César Sampedro como técnico del Albacete. El encuentro en sí, comenzó con sendos equipos intentando manejar el esférico, manteniendo el equilibrio sobre las líneas y con pocos o ningún acercamiento sobre los arqueros.

El equipo de Gálvez, más necesitado que los manchegos, comenzaría a intensificar su mayor dominio en los primeros compases, con Bianchi teniendo dos ocasiones de gol. Los locales, excitados por el cambio de entrenador y de sistema, ‘agobiaron’ a los de Sampedro en la salida de balón, teniendo que jugar en largo los albaceteños.

Hasta el minuto veinte no llegó la primera ocasión de los de Sampedro, cuando César Díaz disparó a bote pronto. El disparo se fue demasiado lejos del marco local, aunque al menos, fue un aviso. La réplica bermellona, no tardó en hacerse esperar, y primero Brandon y después Moutinho, a punto estuvieron de anotar. Bianchi poco después también se acercó a la portería blanca, si bien en todas las acciones anteriores, hubo un mismo elemento en común: Juan Carlos. El balear estuvo atento en todas las acciones, desbaratándolas todas y manteniendo al Alba en el partido.

César Díaz la tendría a la media hora, pero el balón servido desde la banda fue bien taponado por la defensa local.  Los blancos tardaron en sacudirse el dominio de su rival, efectuando mayor control de la pelota y sobre todo, con Portu entrando más en juego. Precisamente el de Beniel tendría la mayor ocasión para el Alba en la primera mitad, cuando tras un gran control de Jona, éste le serviría el cuero en vertical para que Portu encarase solo al guardameta local. Finalmente se notó que el murciano no es delantero y el defensa balear llegaría en el último instante para despejar a córner, en lo que fue la jugada con más peligro a favor de los abaceteños en una primera mitad donde la intranquilidad local, hacía frente a la parsimonia visitante.

 

Precisamente esa tranquilidad con la que jugaba el Alba se le volvió en contra en la segunda parte. Con un Mallorca volcado al área rival, los de Sampedro no supieron rendir a la contra. En uno de esos lances de la reanudación, el ex del Alba Moutinho se dejó caer deliberadamente dentro del área. El colegiado no lo dudó y Bianchi anotó desde el punto de penalti para adelantar a los bermellones.

El Alba fue un quiero y no puedo a partir de entonces, con Rubén Cruz sobre el campo tras salir en el descanso por lesión de Jona. Los de Sampedro no sabían por dónde atacar a un Mallorca que ya sí, estaba más calmado y sosegado. Y precisamente esa tranquilidad efectiva mallorquinista, fue la que usó Brandon para aprovecharse de un error en la marca, salir en velocidad, regatear a Juan Carlos y engañar a un batido Gonzalo. Dos tantos a cero y el sueño de los manchegos de puntuar en las Islas que se esfumaba.

De ahí al final del partido se pudo ver a un Alba plano, carente de ideas ofensivas y con la mirada perdida. En Girona fueron 3 y en Mallorca han sido 2, las fechas cuando el Alba rinde visita se están convirtiendo en un sufrimiento habitual