Primera visita a las Islas Afortunadas del Alba (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

viernes, 24.08.2018

De las tres salidas a los archipiélagos que tiene el calendario reservado al Albacete, el Estadio Gran Canaria es la primera parada. Este gran coliseo sustituyó hace ya algunos años al entrañable y vetusto Estadio Insular, que los viejos aficionados asocian a la época más gloriosa de la Unión Deportiva. De eso hace ya algunas décadas. Ahora, los amarillos están en segunda división, después de haber pasado una crisis de caballo, que estuvo a punto de terminar en final amago. En realidad la crisis de los grancanarios, no le es ajena a toda la clase baja del balompié, tanto nacional como foráneo.

Pero vayamos a lo que nos interesa que es a la primera salida del Queso Mecánico. Si debutamos con un exprimera, la segunda jornada nos lleva a vernos las caras con otro favorito al ascenso, de lo que se deduce que tocará ponerse el mono de trabajo y prepararse para bogar con denuedo y fe, mucha fe.

Esperemos que los errores del debut no se reproduzcan y el Alba muestre la suficiente mejoría como para tratar de sacar tajada. A priori un punto sería un buen botín, pero dejemos que ruede el balón y juzguemos a pitón pasado.

Luis Miguel Ramis, debe empezar a dejar ya su impronta y su gusto por la posesión. Se ha armado un equipo para algo más que para salir al contragolpe. A buen seguro, los isleños, no se van a andar con rodeos y querrán ratificar lo mostrado ante el Reus. Olvidémonos de la condición de favorito del Las Palmas, los canariones, no son ni más ni menos que otro rival. Y, si conseguimos sacarle un puntito al Coruña, por qué no soñar con hacer lo propio con los de Manolo Jiménez.

En lo tocante a mi vuelta a España, siguiendo al Alba, la víspera del choque la pienso pasar en Las Canteras con mis amigas locales, a las que por cierto, el fútbol les importa tanto como a mí el sumo. Trataré de no hacerme muy pesado y llevar mi pasión –y sufrimiento-, en silencio. Cuando les dije que necesitaba posada, no se les ocurrió otra cosa que decir “Ah, ¿pero ya ha empezado la liga?, mi paciencia y mi necesidad de pernocta barata, hicieron que todo quedara en unas simpáticas risas.

Aquella aseveración de Bill Shankly, que dice que “el fútbol no es algo de vida o muerte, sino algo mucho más importante”, manifiestamente no va con el sentir de una buena parte de mis conocidos. Si yo fuese Ricardo Darín, les hubiera respondido a mis amigas, algo así como: “¿Cómo se hace para vivir una vida vacía?”, pero como ya he dejado aquí escrito, quiero que al final de mi periplo mis amigos y amigas –sobre todo éstas-, lo sigan siendo. Por una simple cuestión de supervivencia. Nada más. Además, salta a la vista, que no soy Ricardo Darín.