Esto va tomando otro cariz (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

lunes, 24.09.2018

Algo había en el aire mediterráneo que me decía que no íbamos a salir de vacío de Son Moix. Lo que no intuí de ninguna de las maneras, es que íbamos a presenciar el partido total. Si un extraterrestre preguntase qué es un partido de Segunda, sin duda le remitiría a ver el Mallorca-Albacete. Eso, y no otra cosa, es un partido de LaLiga123. No le faltó de nada.

Similar al suspense hitchcockniano de Reus lo bueno fue, que en el intercambio de golpes, figurados y menos figurados, otra vez el mejor parado volvió a ser mi Alba.

A los nuestros se les vieron hechuras de equipo que sabe a lo que juega, dónde juega y contra quien juega. Saber lo que se tiene entre manos, es mucho. La lección parece aprendida.

Ahora claro, presumo, pero sin el gol tempranero a lo peor, no lo hubiese vivido igual. El choque devino en una montaña rusa, pero como veo a mi Alba seguro de sí, pues yo también me lo creo.

En ningún momento el equipo perdió la concentración y hubo múltiples situaciones para ello. Resulta sospechosamente feliz tanto empaque en apenas seis jornadas.

Me temo que, tras lo de Mallorca, ya no podremos seguir jugando a los pellizquitos de monja. Burla, burlando, estamos jugando en el patio de los mayores.

Un aficionado bermellón, con cierta cachaza y pasando por encima de su berrinche, me confesó al final del partido, que había sido un partido muy duro, pero que vio a un Albacete muy serio y capaz de jugar de duro o de elegante. Que tenemos múltiples facetas vaya, o sea, madurez.

El buen aficionado mallorquinista, no tuvo más remedio que reconocer lo que ve todo el mundo.

Y más, después de haber sido eliminados en la copa y habiendo sacado petróleo ante el Cádiz en menos de una semana, enviando señales contradictorias y desasosegantes, por momentos.

Me quedé un ratejo al final de la batalla, creo que fui yo quien apagó la luz cuando salía de un estadio tremendo. En realidad me quedé degustando los tres punticos. Tres puntos que no son nada más que tres muescas menos para la meta.

 

Por cierto, una ciudad que dobla en habitantes a Albacete (y en poder adquisitivo), y un estadio que puede acoger 23.000 y picoespectadores, congregó a algo menos de 8.000 en la matinal del domingo. No nos fustiguemos y dejemos que Luis Miguel Ramis y sus muchachos, sigan haciendo el milagro de los panes y los peces.

Trato de no ser sectario y asumo que la ensaimada es una ambrosía, de hecho entre mi señora y yo, nos zampamos a lo largo del fin de semana una enterica, así de grande, pero entre una ensaimada y un miguelito, yo me quedo con lo nuestro.