Bela no ha sido el único, Héctor Hernández también cayó en el error

Escrito por: Hugo Piña

miércoles, 21.11.2018

La normativa parece (irreverencia de este deporte) clara. Jérémie Bela se equivocó el pasado domingo al celebrar su golazo con la grada del Carlos Belmonte, momento en que el francés anotase de un disparo al meta del Lugo Juan Carlos. El colegiado vasco, Vicandi Garrido, no se lo pensó y amonestó con amarilla al mediocentro de Melún. La misma, era la segunda y por consiguiente, Bela sería, entre un ostensible enfado propio, expulsado.

“En la celebración de un gol saltar la primera valla publicitaria y acercarse a la valla perimetral de separación del público y abrazar a un espectador sobre el que se abalanzaron un grupo de personas entre los que se encontraban varios niños que cargaron con fuerza contra la valla, suscitando un problema de seguridad para los espectadores y para los jugadores”, decía el acta del árbitro Vicandi Garrido al respecto.

Pero, Bela no ha sido el único que ha caído en la trampa en los últimos años al ir a celebrar un gol con la grada del Belmonte. En febrero de 2017, un extasiado Héctor Hernández marcaba en el añadido de un Albacete 3 – 2 Gernika. El pichichi canario marcó dos goles en apenas tres minutos, dandole el segundo de estos el triunfo de la remontada a los de José Manuel Aira.

Héctor marcaba, se marchaba hacia la grada de Preferencia donde estaba parte de su familia y Sánchez Villalobos, árbitro de aquel partido, amonestaba posteriormente al delantero por “precipitarse a las vallas publicitarias para celebrar un gol”. Afortunadamente, el canario no disponía de amarilla previa, por lo que dicha cartulina quedó en un aviso y como tal en una anécdota. El problema de Bela, sin lugar a dudas (además del pertinente desconocimiento al que hacía alusión Ramis el pasado domingo) fue la amarilla previa que tenía por intentar engañar al trencilla. Bela pasó de héroe a villano en la misma acción.