No olvidamos, Figueroa Vázquez (Opinión)

Escrito por: Hugo Piña

viernes, 07.12.2018

Hasta mi opinión te voy a dar, Jorge. Hasta mi santa e irrelevante (para ti) opinión de lo que estamos sintiendo este año en el Albacete Balompié con los arbitrajes recibidos hasta la fecha. Y es que estamos hartos, pero que muy hartos de que los árbitros se equivoquen siempre, domingo tras domingo contra un Alba que para colmo de males vuestros está cuajando un sensacional año deportivo.

Fijate como será la cosa, querido Jorge, que ni los árbitros han impedido que hasta la fecha el Alba sea, junto al Alcorcón, el equipo revelación. Sumamos ya 30 puntos en apenas 16 jornadas, demostrando una solidez manifiesta pero sobre todo exponencial de un vestuario y proyecto deportivo que hacía tiempo no conseguíamos vivir ni sentir. Y si, el único punto negro lo ponéis vosotros, los árbitros que hasta la fecha habéis tocado más las narices que haber sido parte de la justicia.

Pregúntele a Óliver De la Fuente Ramos y su asistente 1 por aquel Oviedo – Albacete de hace unas jornadas. Pregúntele a Aitor Gorostegui Fernández por aquel Málaga – Albacete. Pregúntele a Daniel Ocón Arraiz por aquel Albacete – Almería. Pregúntele a Iñaki Vicandi Garrido por ese Albacete – Lugo. Pregúntele a Luis Mario Milla Alvendiz por ese Elche – Albacete. Pregúntele a Juan Luis Pulido Santana por el pasado Albacete – Alcorcón. Pregunte, querido Jorge Figueroa Vázquez, pregunte a sus compañeros de profesión.

Lo dicho, estamos hartos y encima nos llega usted, ese árbitro que nos sacó de quicio, que nos enseñó a canalizar la ira como nadie y que nos demostró que ustedes, los árbitros, se vienen riendo de un Albacete Balompié al que desde aquí le pido cautela con su soberbia, con su mano indiscreta (que casualidad que siempre en contra de los intereses nuestros) con las cartulinas rojas (que ya llevamos 3) y con vehemencia como ‘juez’.

También aprovecho para advertirle, y es que si su colega Pulido Santana se fue de uñas con el Belmonte, usted, querido Jorge, consigue arribar a nuestro estadio con los hinchas preparados para silbarle, para presionarle, para molestarle… en fin, un sinfín de aspectos que no me negará usted se ha ganado a pulso en La Mancha, donde no creo que venga de turismo ‘quijotesco’ hasta su jubilación.