Fue bonito mientras me lo creí (Opinión)

Escrito por: Hugo Piña

miércoles, 23.01.2019

“Cuidado con Erice”, me advirtieron unos amigos desde Oviedo nada más producirse la llegada de Jon al Albacete Balompié hace ahora año y medio. “¿Por qué?”, pregunté yo. “Es un jugador conflictivo y bastante audaz”, me respondieron esos mismos amigos que incluso respiraban aliviados por la salida de un chico que el fútbol, como hemos comprobado durante 56 partidos con la camiseta del Alba, se le da notablemente bien.

Pero señores, en el fútbol hay algo más que pegarle bien o mejor al balón. En el fútbol hay que tener un sentido colectivo de 365 días que pocas veces he advertido en un Jon Erice que en mitad de la batalla liguera decide, como si nada, marcharse al fútbol norteamericano. Está claro que todos hubiéramos aceptado una oferta laboral (que al fin y al cabo es lo que es esto) así, pero tampoco es menos cierto que ninguno de nosotros, los que queremos el escudo del murciélago, habríamos hecho las cosas así.

¿Dejar al equipo en play off de ascenso para marcharte a los Whitecaps FC? Desde luego, algo de incomprensible tiene, tomando una decisión que a muchos de los albacetistas les ha dolido y sorprendido tremendamente. A mí sin embargo, no. Y no por varias razones, ya que yo, y al igual que he defendido su encomiable calidad como jugador, siempre había mantenido mi recelo con un jugador del que ya me advirtieron en el Principado. Lo ocurrido con los del Tartiere siempre me puso sobre alerta de un Jon que en el campo ha cumplido como el que más, pero que fuera de él, lo que siempre me ha llegado ha sido en claro tono peyorativo.

Esto al fin y al cabo es una opinión sobre un jugador que en el campo ha demostrado como digo su encomiable voluntad de equipo. Si bien, fuera de él la transformación -parece- ser total. Por eso, y cuando tienes tantos prejuicios, jamás te sientes a gusto. Lo dicho Jon, ‘fue bonito mientras me lo creí’. Que te vaya bien en Vancouver y los albacetistas ánimo, que perdemos un jugador pero sumamos un soldado.