Ya es primavera en Albacete (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

lunes, 25.02.2019

Resulta descorazonador que no encajemos goles y sólo sumemos de uno en uno. No sé ustedes, pero tengo la sensación de que siempre nos enfrentamos a equipos que están en buena forma, no hay manera de encarar un partido ante un rival en horas bajas. Eso sí, el Alba sigue mostrándose rocoso pero no sólo eso, cuando los blancos sacan el tiralíneas, da gloria verlos.

Vayamos por partes, porque el encuentro ante el Real Oviedo nos dejó un par o tres de datos particularmente positivos: primero, el equipo sigue sin notar las ausencias y segundo, continúa jugando bien al fútbol, razón por la cual el optimismo está más que justificado. El tercero y definitivo es que ganar al Albacete sólo está al alcance de unos pocos escogidos.

Me sorprendió encontrarme a tantos azulones en el Belmonte y me agradó sobremanera comprobar un día más que en esto del fútbol, hay más gente normal que cabestros, que los hay, pero los del Principado no dieron ninguna extorsión, y eso que eran unos cuantos.

Volviendo al fútbol y a las matemáticas, les confesaré que yo sigo disfrutando con mi Alba y con sus puntitos. Más pronto que tarde volveremos a sumar de tres en tres y hasta es posible que encajemos alguna derrota, pero las sensaciones son inequívocas. El choque contra los asturianos también nos dejó la consiguiente retahíla de damnificados y su rosario de bajas; no importa, en la próxima cita se reincorporarán los castigados para este envite.

La recta final del campeonato se me antoja gozosa, a pesar de que los biorritmos se van a disparar y los cardiólogos albacetenses van a empezar a notar un sospechoso aumento del número de  pacientes en sus consultas, pero qué lindo resulta ver de nuevo a la afición enganchadísima a la droga que el Alba le suministra puntualmente, semana a semana, en grandes dosis. Muchos miles de aficionados estamos ya dispuestos y deseando vivir, o revivir según los casos, viejos laureles. Mas como la experiencia nos obliga ello, vayamos imantados a la cautela que sabiamente nos receta don Luis Miguel Ramis. Todavía no hemos enfilado la recta de tribunas, por lo que debemos seguir ojo avizor y la cabeza despejada para que los árboles no nos impidan ver el bosque. Sigamos soñando despiertos, y no caigamos en los excesos de antaño, seamos cautos que con esta fórmula nos está yendo más que bien.

La primavera ya ha estallado en el Carlos Belmonte, preparemos pues nuestras mejores galas por lo que pudiere acontecer, pero no demos pasos en falso. Más allá de la salvación, que tiene tela y muchísimo mérito a estas alturas, no tenemos nada más. Gozamos ya de lo que firmamos todos, sin excepción-, el pasado verano, así pues que no nos cieguen ni la impaciencia ni la excitación.

Se hace raro ver al gentío salir contento a pesar de haber conseguido “sólo” un empate. Otra señal más de que el personal está avisado. Y feliz.