Greenpeace destaca a Albacete como una de las peores ciudades en España en movilidad urbana

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miércoles, 22.05.2019

“En los últimos años, las ciudades han liderado los cambios en materia de movilidad, protagonizando la actualidad con cada nueva medida. Ya sea a través de protocolos anticontaminación, nuevas redes de vías ciclistas, autobuses más limpios, la necesidad de un servicio fiable de metro y cercanías o la creación de zonas libres de automóviles, el municipal ha sido el ámbito en el que hemos vivido los cambios más llamativos en nuestra forma de movernos.

Para articular esta transición, los ayuntamientos se apoyan en sus Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), documentos estratégicos con un objetivo común: aumentar el uso de los modos más eficientes (caminar, bicicleta y transporte público) para mejorar las condiciones de vida, salud e igualdad en el conjunto de la ciudad. Desde hace más de 10 años, las ciudades españolas han ido ejecutando las medidas previstas en sus propios planes de movilidad, aunque el paso de la teoría a la práctica ha dejado mucho que desear: en no pocas ocasiones ha faltado valentía política para reducir los privilegios del automóvil en favor de los modos sostenibles.

A las puertas de las elecciones municipales del próximo 26 de mayo, en Greenpeace hemos analizado el estado de la movilidad y la calidad de los planes de movilidad de 12 ciudades españolas para conocer su grado de compromiso con una movilidad más limpia, segura y socialmente equitativa. En este mapa puedes consultar el resultado de cada una de ellas:

Ranking movilidad urbana en España 2019

Para elaborar esta clasificación se han analizado cada ciudad a través de un conjunto de indicadores relacionados con su oferta de transporte público, su red de vías ciclistas y calles peatonales o su nivel de contaminación y ruido, entre otros. La puntuación final se obtiene a través de la media ponderada de los temas, priorizando aquellos relacionados con la salud y los modos sostenibles: a pie, en bicicleta y en transporte público.

Como resultado, Bilbao es la ciudad mejor valorada en movilidad (6,9) gracias a un diseño urbano centrado que favorece los desplazamientos a pie. Le siguen en segundo lugar Valencia (6,6) y en tercer puesto Barcelona (6,5). Las tres ciudades destacan por una apuesta decidida por los modos sostenibles, con medidas de gran calado que están permitiendo reducir el uso del coche y mejorar la calidad de vida de su ciudadanía.

Ranking movilidad ciudades

Sevilla y Madrid obtienen una puntuación intermedia de 5,9 puntos. La ciudad andaluza destaca por sus buenos índices en los desplazamientos a pie y en bicicleta, mientras que Madrid ha lanzado buenas medidas de gestión como el Protocolo Anticontaminación o‘Madrid Central’. Sin embargo, ambas ciudades requieren más ambición en su diseño urbano, donde la mayoría del espacio se sigue dedicando al coche a pesar de ser el modo más ineficiente.

Le siguen en la clasificación Zaragoza(5,5) y Málaga (5,2) donde se observan avances en la buena dirección aunque requieren medidas más contundentes para mejorar. Ya en suspenso está Murcia (4,8), Pamplona (4,6) y Palma(4,6), donde el uso del coche sigue siendo mayoritario pese a los esfuerzos realizados.

En el otro extremo del ranking, las peores posiciones son para Santiago(4,4) y Albacete (3,7), dos ciudades que, aunque ofrecen condiciones favorables para los viajes de proximidad, carecen de planes de movilidad suficientemente precisos. En estas ciudades pequeñas es donde se abusa del coche para trayectos cortos, que serían fácilmente realizables andando o en bicicleta.

Ciudades para las personas: el reto de la movilidad sostenible

Hace un año Greenpeace lanzó a diez ciudades (Albacete, Barcelona, Madrid, Palma, Pamplona, Santiago de Compostela, Sevilla, Soria, Valencia y Zaragoza) el reto de convertirse en “Ciudad Neopolitan” y ser así pioneras de una revolución urbana que hiciera sus municipios más sostenibles y mejorase la calidad de vida de sus habitantes, como una herramienta para luchar contra el cambio climáticoy la pérdida de biodiversidad. Para ello, debían poner en marcha cambios sustanciales en aspectos tan críticos para una ciudad como la gestión de residuos, la eliminación de plásticos de un solo uso, la contaminación, la movilidad sostenible o la alimentación”.

 

* Puede leer el informe completo AQUÍ