El 4-4-2 sigue sin funcionar y el Albacete ya es uno de los más goleados

Escrito por: Hugo Piña

sábado, 28.09.2019

Parece claro. La dicotomía que sufre el Albacete Balompié este inicio de temporada viene dado porque el sistema de juego no es el adecuado en según qué términos, mientras que en otros sí lo es y se le nota a un equipo que es capaz de hacer lo mejor, pero también lo peor.

La realidad es que las 4 derrotas este curso han llegado bajo el mismo sistema, el 4-4-2 con doble punta y sin ideas ni fútbol. Está ahí y no es una invención, dado que al equipo le cuesta muchísimo asimilar una idea que parece no captar su entrenador, un Ramis Monfort que ya ha estado señalado tras algunas y dolorosas derrotas como las sufridas ante Tenerife, Almería o sin ir más lejos la de anoche, donde se maquilló el 3-0.

Con dos puntas el equipo no reacciona, no tiene capacidad de ofrecer rendimiento con balón y mucho menos generar gol. Los dos de anoche (Zozulia y Acuña) se ve más como un accidente del rival que mérito de un Albacete que sin embargo y cuando ha planteado el 4-2-3-1 sí ha tenido buenos resultados. De hecho, las 4 victorias han llegado más por ahí, con Manu Fuster como escudero del punta y con un centro del campo que se sabe dosificar tácticamente.

4 derrotas con el 4-4-2 y 4 victorias con el 4-2-3-1. Parece claro, ¿verdad? Para el cuerpo técnico no lo suficiente, ya que sigue creyendo en un sistema que perjudica al equipo, sobre todo a la hora de la creación y que deja constantemente a la defensa en virtud de la inspiración. Ayer en Gran Canaria, como se pudo comprobar, no hubo y la defensa erró de manera continuada, algo que lo notó el equipo al que por momentos recordó al duelo frente al Tenerife.