Alcalá del Júcar y Nerpio deslumbraron a los senderistas provinciales

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lunes, 28.10.2019

Este sábado, día 26, y domingo, 27 de octubre, tuvieron lugar dos nuevas pruebas de la sexta edición de las rutas de senderismo que organiza la Diputación Provincial de Albacete, para promocionar tanto el turismo, como el deporte y la cultura que ofrecen nuestros pueblos y esta vez visitaron Alcalá del Júcar y Nerpio.

El sábado se celebró la trigésima ruta denominaba “Entre Barrancos”, con una dificultad técnica media, un recorrido circular-lineal de algo más de 17 kilómetros de distancia, cinco horas de duración y con salida a las 9:00 de la mañana desde la pedanía de La Gila, terminando en Alcalá del Júcar.

Con niebla en el cañón de Júcar, y desde La Gila, pedanía de Alcalá del Júcar con un privilegiado balcón a la hoz del Júcar, comenzaba la ruta dirección a la Senda de los Jinetes, por una pista de unos 4 kilómetros aproximadamente, entre viñas y campos de cultivo. Llegaron a una senda dentro de un denso pinar e iniciaron el descenso, dirección al río, hasta llegar a Las Rochas que se encuentra al lado del río donde hay un bar y lugar donde se realizan distintas actividades ecuestres, aquí, y por cortesía del Ayuntamiento de Alcalá, tomaron unas ricas tortas saladas de sardinas, chorizo y panceta.

Cogiendo el Sendero de Las Rochas, de unos 3 kilómetros y río arriba que les llevaría hasta el puente de Tolosa pasando por la presa que desaguaba gran cantidad de esta y al poco empezaron a contemplar la preciosa Tolosa, la más pequeña de las pedanías que tiene Alcalá del Júcar, en la ladera de la montaña , bañada por el río Júcar, sus aguas les conducen a través de curvas y rincones hasta este lugar donde se remansa, el río se ensancha antes de llegar a la presa y con la calma que hacía parecía un auténtico espejo. Aquí iniciaron un duro ascenso de 1 kilómetro de nuevo hasta La Gila por un zigzagueante sendero con bastante inclinación. 

La Gila es otra pequeña pedanía de Alcalá del Júcar situada a unos 6 kilómetros del núcleo principal. Ubicada en lo alto de una meseta, a la misma altura que Tolosa, con la excepción de que Tolosa se ubica en la ladera de la montaña. Una vez arriba continuaron dirección Alcalá del Júcar por toda la parte alta de la hoz, con fantásticas vistas hasta llegar a uno de los miradores más bonitos y al mismo tiempo más desconocidos de esta localidad, con unas maravillosas panorámicas del pueblo y la hoz que forma el río y lo rodea. 

Solo les restaba el descenso por la técnica senda del Batán, hasta llegar a Alcalá del Júcar donde les esperaba una sabrosa y merecida comida.

Ya el domingo, día 27, en Nepio, se celebró la trigésima primera de las rutas. Se denominaba “Ruta del Zarzalar”, una ruta circular, de dificultad media, 10,5 kilómetros de distancia y unas cuatro horas de duración, que arrancaba a las 10 de la mañana desde la Plaza Mayor del municipio.

Llegaron a Nerpio sobre las nueve y media, el Ayuntamiento les había preparado un impresionante desayuno en el Hostal Restaurante Los Nogales. Tras el saludo del alcalde José A. Gómez Moreno y Ana Belén Álvarez, concejal de Deportes, Política Social y Turismo del municipio, arrancaron dirigiéndose a la parte alta del pueblo, por la piscina municipal, hasta el “Parque de los Huesos”. Aquí cogieron una senda en bajada que les llevaría al camino conocido como “Cuesta Colorá”, que corresponde a un tramo del GR 68 o “Circular de la Sierra del Segura”.

Llegaron así hasta Villa Carmen, una pequeña pedanía con unas cuantas casas, lugar que aprovecharon para almorzar. Cogieron una senda que les llevaría a unas huertas con cultivos donde abundan las nogueras pero también encontraron, caquis y almendros. El color de las hojas con tonalidades ocres, rodeados de altas peñas de roca caliza separadas por el río Taibilla, y el cielo azul, hacía que el paseo fuera una maravilla. Llegaron a una chopera, bordeada por una acequia, a los pies de una impresionante mole de piedra caliza de gran altura y gran belleza. A partir de aquí ya se adentraron en plena naturaleza, y empezaba la aventura. El tramo que une Villa Carmen o Cortijo del Tovarico con Nerpio había sido recuperado limpiándolo de maleza y habilitando pasos sobre el río, dejando una ruta preciosa y llena de sorpresas para los aventureros que por ella pasan, con gran cantidad de pequeños puentes a cada cual más sorprendente: volados, pegados a la roca, apoyados sobre unas pequeñas repisas, con troncos, sujetos por cuerdas, etcétera.

Cruzaron el río en varias ocasiones por pequeños puentes con troncos de árboles o tablones, así se adentraron en la parte del cañón más cerrada, junto al río Taibilla y flanqueada por dos altos muros que ha modelado el agua a través de los siglos y que apenas dejan pasar los rayos del sol hasta que este se pone justo encima.

Tras una pasarela sobre el río, en la zona más estrecha, con dos grandes rocas verticales a ambos lados que obliga a pasar por ahí, llegaron al más grande de los puentes, un puente volado, sujeto con fuertes cables de acero al cual ascendieron por una escalera de cuerdas y troncos. Desde aquí ya solo les quedaba llegar hasta un viejo molino derruido y salir a la depuradora, recorrer la senda paralela al río hasta llegar a Nerpio y dirigirse, pasando por la Ermita de Nuestra Señora de la Cabeza, hasta llegar de nuevo a la Plaza Mayor del Municipio.

Dos impresionantes rutas, con preciosos paisajes otoñales, que han hecho disfrutar a los 100 participantes de esta actividad, de las maravillas de entornos naturales que esconden nuestros municipios, gracias a la iniciativa de la Diputación Provincial de Albacete.

La próxima cita será el sábado, 2 de noviembre, en Valdeganga, denominada “Por los Cerros y ramblas del Batán y la Rodera». Se trata de una prueba circular, de 11 kilómetros de distancia, de una dificultad media-alta, una duración aproximada de 5 horas, y con salida a las nueve de la mañana desde la Plaza Mayor del municipio.