Entrenamiento del Cadete B del Alba de José Antonio Caro. HUGOPIÑA

Descubrimos la nueva faceta de Caro, «de mariscal a entrenador» del Alba

Escrito por: Hugo Piña

jueves, 17.10.2019

El defensor del Alba, José Antonio Caro es ahora también entrenador de uno de los equipos de la cantera. El sevillano compatibiliza en estos momentos su figura de jugador del primer equipo con la de ayudante en el Cadete B de Jorge Granero. Durante varios días a la semana y tras las exigentes sesiones de trabajo con los de Ramis, el defensa se suma a las tareas de un equipo que este próximo sábado iniciará su temporada en la Ciudad Deportiva ‘Andrés Iniesta’ frente al Alcázar de San Juan.

Intrépido en la retaguardia y comprometido con la institución del Albacete Balompié, así es un José Antonio Caro que rememora sus comienzos en el fútbol de élite con el Cadete B del Real Betis. Y es que en Heliópolis comenzó el ahora ‘mariscal’ del Alba, en una categoría que le trae buenos recuerdos y desde la que ahora intenta, con una dilatada trayectoria en el fútbol profesional, ayudar a aquellos que inician su paso por el fútbol.

Mientras termina su Grado de INEF en la Universidad de Sevilla y donde apenas le resta el Trabajo Final de Grado (TFG), el albacetista Caro se debate sobre si iniciarse en el complejo mundo de los entrenadores. De momento el ‘gusanillo’ ya le está picando y de momento se bate sobre el césped con el técnico Jorge Granero y sus ayudantes Azahara Mateo y Alejandro Almarcha. Con ellos y con una disciplinada plantilla, el defensor de Estepa consigue aunar su experiencia y la energía de los más jóvenes en pos de arrancar las siguientes promesas del Alba.

 

Entrevista de 5maseldescuento.es a Jorge Granero y José Antonio Caro:

LOS OBJETIVOS DEL CADETE B, POR SU ENTRENADOR

El objetivo principal es el de mantener la categoría. Este año tenemos un buen grupo, tenemos expectativas porque tenemos una buena generación. Esperamos no tener problemas para conseguirlo.

GRANERO AGRADECE LA COLABORACIÓN DE CARO

Salió la oportunidad y no lo dudamos. Para los chicos es una experiencia de la leche, tienen a un jugador del primer equipo con ellos. Hablan todos con él y la verdad es que es súper bonito ver las caras de todos ellos mientras Caro les corrige o cuenta sus anécdotas. Da gusto ver a tus jugadores entrenar y hacerlo con la ayuda de alguien como José Antonio Caro, ves la evolución semana a semana y la verdad que estamos muy satisfechos en todos los sentidos.

CARO: PERSONA ANTES QUE FUTBOLISTA

Siempre me ha llamado la atención todo lo relacionado con el deporte. Estudié INEF y la verdad que gracias a ello he podido comenzar mi etapa en el banquillo con el Cadete B del Albacete. Llevo un mes y pico con ellos, este sábado iniciamos la liga y estamos todos esperando que llegue la hora para jugar. Es una experiencia nueva y la verdad que estoy tremendamente agradecido por ello. 

EL GUSANILLO DEL BANQUILLO LE PICA A CARO

Los técnicos y yo estamos en contacto a diario. Ellos preparan la semana y a mí me piden que vaya iniciando alguna tarea, para así soltarme poco a poco. Le meto tiempo porque me gusta y además el cuerpo técnico me ha involucrado. Tengo muchas ganas de comenzar la competición con ellos. 

EL COMPROMISO DE CARO CON EL ALBACETE

Es mi segundo año en Albacete y estoy muy comprometido. Por las mañanas toca entrenar, vamos a casa para comer y descansar, y después volvemos para comenzar los entrenamientos por las tardes. Me llama, me gusta y no me pesa tener que regresar a la ciudad deportiva. Es algo que me encanta y que me gustaría hacerlo todo el año para ayudar al Cadete B.

EDUCACIÓN EN VALORES O EN VICTORIAS

Primero va lo humano. Lo primero es educar a la gente en el buen rollo, que haya un gran ambiente y todos se sientan en el mismo grupo. Es lo principal. Es cierto también que van llegando a unas categorías donde la competencia es importante, con competitividad importante. Muchos de estos chicos vienen de sus pueblos donde son las figuras, y cuando llegan al Alba, se han de comprometer en otras labores que quizá antes no lo habían hecho. Aquí hay 22 chicos y solo 11 juegan cada fin de semana