Once inicial en el Fuenlabrada – Albacete-LALIGA

El 4-2-3-1 vuelve a ganar la batalla en un Alba más cómodo a domicilio

Escrito por: Hugo Piña

lunes, 21.10.2019

Estaba claro que con el dibujo de un solo punta a nivel ofensivo este Albacete Balompié se muestra más cómodo. Y si encima disputa su partido lejos de casa, todavía más, con una versión que asusta a los más viejos del lugar y que jamas habían visto a un equipo que ofreciera tanto con tan poco.

A nivel ofensivo está claro que este Alba es insuperable. 9 goles y 6 victorias en apenas 12 partidos, o lo que es lo mismo y traducido al lenguaje balompédico, un total de 19 puntos. A uno solo del ascenso directo.

Sin embargo y haciendo un análisis, este Alba muestra una tendencia: Juega mejor con un solo punta y con un centro del campo más poblado, con Eddy Silvestre como guardián de los bosques y con una mejorada versión de Dani Ojeda. Además, a ello se la ha de sumar un Manu Fuster que está de dulce, que pese a su inexperiencia está ahí y que en mañanas como la de ayer en Fuenlabrada toca el balón cuál mago con el bastón.

Todo fluye con el 4-2-3-1 y todo se ve mejorado con un sistema que ofrece más solidaridad al equipo. Menos opciones al rival es igual a menor cantidad de oportunidades de gol para los siempre habidos delanteros de enfrente. Ramis y su equipo de trabajo lo saben y toman nota, puesto que lo que funciona en el fútbol no se ha de tocar.

El sistema del técnico catalán dota además a la defensa de una jerarquía importante, con una dupla en la que Arroyo y Caro siempre tienen vigilantes y Benito y García siempre juegan con la espalda cubierta. Así, es dificilísimo que el rival te haga daño, máxime cuando los niveles de concentración que tanto alude el propio Ramis, son casi siempre sobresalientes.