Ya sólo queda mejorar (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

lunes, 25.11.2019

Somos el Alba, así que no conviene que hagamos un ejercicio de auto flagelo inmisericorde. Es verdad que parecemos una banda más que un equipo serio de fútbol, pero en este preciso momento conviene apretar los dientes y no bajar los brazos. Lo fácil es contar lo que todos venimos viendo desde el verano, pero así no levantaremos el vuelo, lo propio, a mi modo de ver, es correr un tupido velo, obviar todos los gatillazos que estamos pegando y dedicarnos a tratar de salvar el pellejo. Pero, por favor, con algo más que testosterona, que también, pero si procurásemos tratar con tacto el balón y no lanzar sandías a ver qué pasa, tampoco pasaría nada.

Ya nadie juega al pelotazo, el fútbol ha evolucionado de tal forma, que esa sutileza estética, sólo la utilizan como recurso los muy pequeños, cuando juegan contra los muy grandes. No es el caso del Alba, que tiene la virtud de convertir a los rivales, en equipazos de postín. Todos los que pasan por el Belmonte, parecen el Milan de Sacchi.

No sé por qué ese afán de arreglarlo todo a base de pelotazos, además, cuando ya hemos visto que los pelotazos no sirven nada más que para generar frustración, puesto que sí, un churro alguna vez hemos cazado, pero a la larga, se obtiene más rédito tratando de jugar al fútbol. Ya hemos dicho mil veces, que el equipo no está lleno de músicos finos, pero tampoco de leñadores malencarados. Sólo hay que trabajar más la estrategia, o sea, usar una estrategia. La que sea. Porque lo que ahora vemos, son brochazos así de gordos.

Consolémonos sabiendo que estamos en una situación de privilegio sin haberlo merecido, así que seamos conscientes deque podríamos estar por las alcantarillas y preguntémonos que si no es el caso, será porque no somos tan malos, con lo que todavía estamos a tiempo de lavar un poco la cara a la errática trayectoria que arrastramos.

Al CD Mirandés no hay nada más que felicitarlo, como al resto de equipos que nos han visitado y a los que tan gentilmente, les hemos ido donando los consiguientes tres puntos. No parece quelos forasteros, se tengan que molestar mucho en recaudar, porque da la sensación de que aquí estamos para lo que gusten. Nosotros corremos como pollos sin cabeza y ellos, se dedican a administrar sus esfuerzos y nuestras carencias. Creo, como titulo este triste relato, que no queda espacio para caer más abajo, las sensaciones no pueden ser más nefastas. Así que, a poco que mejoremos, inevitablemente iremos hacia arriba. Claro, que queda un pequeño detalle: mejorar. Y sí, don Luis, me temo que las sensaciones no sólo son importantes, sino que son muy importantes.

El año pasado, parecía que había mucho estudio detrás de lo que veíamos, éste sin embargo, destila improvisación y abulia y, claro, el resultado es el que semana a semana sufrimos los que todavía soñamos y vivimos alejados de la cruel realidad.

Ahora, reitero más convencido que nunca, cuando más decaídos andamos, no es momento para bajar los brazos, tenemos todavía un largo trecho y un barco al pairo, por lo tanto aunemos y redoblemos esfuerzos.

Sólo animo a todos a ser conscientes de que nuestra posición, todavía es envidiada. ¿Magro consuelo?, no lo crean, pregunten más abajo y verán.