Ese gran estratega (Opinión)

Escrito por: Rafael Gil

miércoles, 29.01.2020

Ahora que la continuidad de Luis Miguel Ramis pende de un hilo, puesto que lo del pasado lunes suena a ultimátum. Conviene echar la vista atrás en el pasado reciente del Albacete Balompié. Y más cuando el nombre de José Manuel Aira vuelve a estar de moda después de que su Cultural Leonesa se cargara al Atlético de Madrid en la bendita Copa del Rey. Lo de Aira no es importante lo que hizo sino cómo lo hizo. Remontando el tanto inicial de Correa, sacando fuerzas de donde no las hay y superándolo en la prórroga.

En su periplo por el Alba, los resultados del técnico leonés son intachables, pese a los palos que recibió de forma inmerecida. Se le firmó para conseguir el ascenso a Segunda División y alcanzó dicho objetivo. Aira es uno de esos entrenadores de la nueva hornada: joven, muy trabajador, meticuloso, analítico y con un libreto claro. Con sus errores, porque en una temporada tan larga es imposible no cometerlos, fue capaz de armar un equipo desde cero. Hacerlo rocoso, recuerden aquellos jornadas de imbatibilidad. Y con mucho veneno arriba, con gente como Josan, José Fran, Aridane y compañía, aquel Albacete  era especialmente mortífero.

Cabe recordar, que a pesar de la mala racha después de navidades, el equipo se recuperó, sacando partidos adelante que fueron auténticas partidas de ajedrez en lo táctico. Ante el Gernika a finales de febrero cuando peor lo estaba pasando el conjunto blanco, o ante el Valencia Mestalla en la eliminatoria definitiva por el ascenso. Sacando un triunfo fundamental de la capital del Turia.

A Aira lo que le perdió es su poca habilidad comunicativa. En tiempos de la aldea global, los entrenadores se convierten en portavoces del club. Ya pasó la época de aquellas entidadespresidencialistas donde el máximomandatario lo acumulaba todo. Aira, siempre un tipo correcto, no congració a algunos y éstos le pusieron la cruz. A partir de entonces la bola de nieve se hizo más grande hasta le atropelló. Sin embargo, José Manuel tuvo que ver como se hacía el cambio de propiedad (con las estridencias iniciales que eso generó), como llegaba el nuevo director deportivo en pleno verano sin tiempo para planificar, como se fichaban jugadores en la recta final del mercado sin rodaje y como el delantero franquicia (Zozulia) que tenía que ser la referencia firmaba el 8 de septiembre. Mientras las jornadas iban pasando. Ese peaje se lo comió Aira. Yo le estoy enteramente agradecido por sus servicios.

Reflexionando sobre el presente, me pregunto en el caso de qué se produzca la destitución, si el venidero será capaz de sacar el mismo rendimiento que Ramis. Poniendo en perspectiva el momento actual, que es muy diferente al final del ahora míster de la Cultu en el banquillo blanco. Ramis y Aira son caras de la misma moneda. Quiero entrenadores que estén obsesionados por mejorar al equipo, que su primera casa sea el despacho en la Ciudad Deportiva. Que preparen al equipo para competir. Ambos lo consiguieron.

Y me pregunto, por qué, a pesar de los buenos resultados, este perfil de entrenador no ha tenido continuidad en el Albacete. No me gusta que la figura del técnico sea la diana de todos. Por qué no podemos ser un club normal en ese sentido.