Raro, raro. Todo muy raro (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

domingo, 15.03.2020

O muy mezquino, según. Que todo es dinero, ya lo sabíamos. Que todo lo mueve el oro, no es nuevo. Que tanto tienes, tanto vales, no es ninguna novedad. Lo que sí es sorprendente, es que la salud del común, no figure entre las prioridades de los que mandan.

Que los mandamases del deporte estén al albur de lo que ordenen las instancias políticas es lo lógico, lo que no lo es tanto, es que los políticos con altas responsabilidades, no las asuman o directamente las orillen.

Hemos perdido un tiempo precioso y ahora, vamos a vivir algo inaudito, se van a aglutinar competiciones y partidos de todo pelaje, eso si el tiempo o la autoridad o el bichito ese que anda por todos lados, no lo impiden. ¿Cómo se va a gestionar eso? ¿quién va a pagar los platos rotos?, pagar de billetes y pagar de consecuencias deportivas.

De otros países llegaban señales inequívocas, pero nosotros, como somos tan listos, pensábamos que en España estábamos a salvo. Si hubiésemos hecho caso, ahora no estaríamos con la soga al cuello.

Podría seguir metiéndome en harinas sanitarias, pero me ceñiré a lo que al Albacete Balompié le importa, que es salvar el pellejo. Lo primero que se me viene a las mientes, es que sería un maravilloso guiño del destino que nos salvásemos gracias al COVID-19.

Tras el aplazamiento de dos jornadas, quedarían por disputar once partidos (doce en nuestro caso), el calendario no se puede estirar y no está nada claro, que en lugar de dos sean más, con lo cual los cálculos saltarían por los aires.

Por todo ello, no sería en absoluto descabellado decidir cortar de raíz todas las competiciones deportivas. Sería insólito, pero la situación no está para muchas bromas. Los planes que cada uno de nosotros tenemos, de toda índole, ahora mismo carecen de mucho sentido, puestoque una situación excepcional, requiere medidas excepcionales. El trauma que supondría parar el fútbol, no sería en absoluto insoportable: Salutem est primus.

Acercando más el microscopio, vemos que en caso de que la temporada se diese por terminada, habríamos salvado el pellejo. No quiero hablar desde mi ombligo, pero ahora mismo estoy más tranquilo estando fuera del descenso, por las medidas que se pudiesen tomar. Estamos resguardados, si no del coronavirus, sí de un disgusto de consecuencias impredecibles para el Alba y su sufrida afición.

Hago votos desde mi insignificancia, para que la cosa no se desmadre hasta el punto de tener que suspender las competiciones. Seamos cautos, pero pongámonos en lo peor, que para nuestro Alba, sería lo mejor.