El nombre de Mauro Pérez se revaloriza

Escrito por: Hugo Piña

miércoles, 22.07.2020

El nombre de Mauro Pérez ha comenzado a brotar cual agua en manantial. A favor, en contra… el nombre del técnico tinerfeño es en estos momentos y en torno a la masa social del Club, uno de los personajes centrales de la actualidad albacetista.

Con la permanencia en el bolsillo y con la finalización del contrato de Mauro, el escenario que se define en el horizonte es ciertamente dudoso. Y no porque la propiedad no contemple su renovación, si no porque 48 horas después todavía seguimos sin noticia alguna sobre el futuro de la dirección deportiva del Club.

Entre tanto y después de un aluvión de críticas, advertimos un escenario equilibrado, razonable y sensato en cuanto a la figura del casi repudiado Pérez Gorrín. Un análisis centrado y sobre todo objetivo con la configuración de la plantilla de esta temporada, en la que el Alba consumó un agónico final pero donde los de Lucas cosecharon la permanencia una temporada más en la élite del fútbol español.

Empezando por la configuración de la plantilla, observamos que de los fichajes realizados en la etapa de Mauro, casi todos han rendido este curso a un nivel no esperado: casos clarísimos son los Dani Ojeda, Álvaro Jiménez o Pedro Sánchez entre otros.

Ahi están los resultados. Eso si, todos han sido resolutivos y todos han ayudado a consumar el objetivo único y principal del Club, con más o menos agonía, dicho sea de paso.

Y precisamente partiendo de esa base, del éxito que supone la salvación del Alba, ofrecemos el análisis en torno a un Mauro Perez al que este final de liga los resultados y dinámica lo han revitalizado. Para muestra un botón con el acierto del fichaje de Lucas Alcaraz, un técnico veterano que con sus argumentos convenció a un vestuario deprimido. Hasta el punto de disputar 16 partidos y cosechar únicamente dos derrotas con el granadino en el banquillo.

En esa fase de revitalización de la figura de Pérez Gorrín encontramos a jugadores como Maikel Mesa o Chema Núñez, quienes llegaron ex profeso por el técnico natural de Tenerife. Y por no hablar de los Dani Ojeda, Álvaro Jiménez o Manu Fuster, apuestas en verano del director deportivo y que tras el coronavirus ha visto como sus decisiones se han revitalizado.

Y por cierto, si hablamos del verano algo tendremos que decir de jugadores como Gabriel Brazao o Eddy Silvestre, futbolistas que no han tenido regularidad pero a los que cuando se les ha necesitado han ofrecido un nivel más que aceptable para defender la elástica blanca.

Cierto es que luego los detractores podrán decir y remarcar los fallos de Mauro, que los ha tenido y algunos de ellos con soberbia facilidad: Steve Furtado, Capezzi o los Querol y compañía. Todos ellos han conformado un argumento ‘anti maurista’ jamás visto con un director deportivo como el de Tenerife. Incomprensible por otra parte, dado que nos encontramos ante su segunda aventura como máximo responsable de la parcela técnica de un club de LaLiga.

No sabemos si ha sido el brillantísimo bagaje del primer año de Mauro en Albacete o el pésimo rendimiento individual y colectivo de algunos jugadores lo que ha llevado y sigue llevando a muchos aficionados a instar al Club a que busque una alternativa en la dirección deportiva del Alba, toda vez que el contrato del canario ha finalizado ya.

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