La nueva aventura del hijo de Zalazar en un club «antifascista, antirracista y antisexista». El equipo más peculiar de Alemania

Escrito por: Rafa Gil

lunes, 24.08.2020

Hablar del apellido Zalazar en Albacete son palabras mayores, José Luis el que fuera mejor jugador de la historia del Alba hace ya tiempo que se retiró. Pero ahora podemos seguir las andanzas de sus hijos, que se han criado en nuestra ciudad. El mayor de ellos, José Luis como su padre, más conocido como Kuki Zalazar tiene ya 22 años y esta pasada temporada ha estado a buen nivel en el Valladolid Promesas llegando a clasificar al filial a los play off de ascenso a Segunda. Pero hoy estamos para hablar de su hermano Rodrigo, cuya carrera futbolística se ha desplazado a Alemania.

Tras haber estado en la cantera del Málaga junto a su hermano Kuki, Rodrigo fue fichado por el Eintracht de Frankfurt hace ya un año. Esta pasada temporada estuvo cedido en el Korona Kielce de la liga polaca para ganar experiencia. Este verano ha salido a préstamo a un nuevo destino de lo más particular. La nueva casa de Rodrigo Zalazar es el St Pauli, el club con mayor idiosincrasia de Alemania y prácticamente del mundo que es un emblema por sus connotaciones políticas, sociales y culturales.

Afincado en el Barrio del Puerto de Hamburgo, sus aficionados emplean la bandera pirata como símbolo del club (no es el escudo oficial) en honor a Klaus Störtebeker, histórico corsario del siglo XIV que tenía como base de operaciones el puerto de la histórica ciudad germana. Y es que este club es una entidad que no separa política y deporte, con clara tendencia antifascista, antirracista o antisexista marcado en sus estatutos. La organización es del tipo asambleísta donde los socios toman las decisiones por votación, ninguno de ellos puede tener la mayoría de las acciones. Desde el club promocionan movimientos culturales relacionados con la música punk a la que consideran un estilo de culto, y demás contracultura. De hecho, el estadio en el que juegan es un templo para el grafiti como arte urbano. Aficionados, dirigentes y futbolistas se implican en movimientos sociales con la idea de combatir el racismo en el fútbol y difundir las ideas del club a lo largo del mundo, ya que el St Pauli tiene aficionados y peñas repartidas por todo el planeta, incluido España. Los principios que imperan en el St Pauli son de izquierda cercana socialismo, con consignas antinazis. Aunque la historia de club es curiosa porque se fundó en 1910 y como muchas instituciones en el país durante el gobierno de Hitler se hicieron colaboracionistas. Incluso el estadio llevó durante años el nombre de un presidente que había pertenecido de manera secreta al partido nazi y que luego tomó una nueva denominación.  Lo más cercano que tenemos en España en cuanto a contexto es el Rayo Vallecano, como equipo símbolo de un barrio.

Por la historia del St Pauli han desfilado personajes de lo más surrealistas en el mundo del fútbol, como el portero  Volker Ippig que estuvo en la plantilla en los años 80. Durante su estancia en Hamburgo vivió de okupa y durante un tiempo se fue a Nicuragua (interrumpiendo su labor en el club) para formar parte de las brigadas sandinistas que combatían en el país centroamericano. Otro personaje curioso fue el anterior presidente Corny Littmann (lo dejó en 2010) una persona teóricamente concienciada defensor de las políticas LGTB que tuvo encontronazos con la afición. Bajo su gestión, revistas sexistas como Maxim se publicitaron en el estadio, dejó que se instalara un palco VIP en el que había strippers, convirtió a Kalte Muschi (‘vagina fría’, en alemán) en la bebida oficial del club. Finalmente fue fulminado por la hinchada.

Pero lo más estrambótico se lo lleva Deniz Naki. Futbolista alemán de origen kurdo que fue juzgado (y absuelto en noviembre de 2016) por terrorismo por opinar en redes sociales sobre el gobierno turco en el conflicto frente al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). Naki fue conocido en 2009 cuando se enfrentaron a uno de los grandes rivales del St.Pauli, el Hansa Rostock. Festejó el gol del triunfo yéndose al córner y haciéndole a los hinchas rivales (en su propio campo) el gesto de cortar el cuello. Debido a que los ultras del Rostock, de ideología neonazi, llegaron a corear cánticos en décadas anteriores como: «Construiremos un tren desde St.Pauli a Auschwitz».

Agencia Reuters

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Otra nota curiosa es que este club ha puesto en marcha un equipo formado por refugiados políticos que llegan a Europa en condiciones muy deficitarias. Dicho conjunto es conocido como el St. Pauli Lampedusa, en honor de la famosa isla italiana que está tan cerca de territorio africano.

Pues bien, ahora tendremos a un albaceteño defendiendo los colores de este peculiar club en el que los futbolistas salen al campo al ritmo de ACDC con el tema Hells Bells (Campanas del infierno) y que festejan los goles escuchando a Blur. El St Pauli es una rara avis que ha estado en lo más alto del fútbol germano 8 temporadas en la máxima categoría, siendo décimo su mejor clasificación en 1989. La última vez que pisaron la Bundesliga fue en la campaña 2010-11 en la que descendieron nada más ascender. Ahora se encuentran en Segunda División.

No te pierdas el siguiente video donde puedes contemplar el ambiente en Millerntor-Stadion, la casa del St Pauli, en un derbi frente al Hamburgo que los compañeros del El Día Después de Movistar+ lo reflejaron todo en el siguiente reportaje.

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