Antes de entrar, dejen salir (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

viernes, 16.10.2020

Tengo la misma sensación que cuando llegó Lucas Alcaraz, creo que había otras opciones más fiables de repuesto. Evidentemente el nuevo técnico sabe más de fútbol que cualquier aficionado medio, pero el cambio, algo me dice, no ha despertado ninguna pasión, ni enfervorizado optimismo. Por eso les digo que estamos como cuando se produjo la última destitución. Aquella permutaresultó provechosa, ¿por qué no podría suceder lo mismo, ahora?

No quiero dejar pasar la ocasión, para saludar el señorío de quien ya es Historia del Alba, por lo conseguido y por, en un momento tan triste, sacar fuerzas de flaqueza para regalarnos maneras florentinas en su epístola de despedida, por su elegancia y su saber perder. En tiempos de frivolidad, la buena educación se aprecia doblemente. Muchas gracias, don Lucas y mucha suerte.

Desde la distancia, da la impresión de que el Club ya tenía preparada la guillotina, aunque también se han guardado las formas y el desenlace final, se ha maquillado con cierto decoro. Hasta el momento presente, la dirección del Alba, ante situaciones de igual porte, ha sabido estar a la altura, evitando los siempre desagradables cruces de declaraciones. Creo que, eso denota ciertas actitudes, que son fundamentales para gestionar una institución, que en el fondo, no es ni más menos que un grupo humando, donde el buen tacto siempre debe imponerse. La profesionalidad, sirve entre otras cosas, para usar la diplomacia con mucho tiento y sabiendo que tanto las malas, como las buenas maneras, se recuerdan siempre.

Decía antes, que a pesar del final de Alcaraz, creo que la situación ahora mismo es mejor que cuando él vino, entre otras cosas, porque ahora el equipo es más sólido en lo técnico y en lo anímico. Eso también debe figurar entre los logros del granadino. El recién llegado conoce perfectamente la categoría, con lo que la transición será mínima en ese aspecto, y al Alba, como buen profesional que se presupone que es, pues también lo conocerá. Por su juventud y ambición, debe de estar al cabo de la calle de cuanto se mueve en el mundo del fútbol.

El partido del debut, adquiere ahora unas dimensiones insospechadas y peligrosas, eso sí, todo lo que no sea victoria, será interpretado como fiasco. La última posibilidad que se le ha negado a Lucas Alcaraz, va a ser el bautizo de fuego para López Garai, el rival: el CE Sabadell FC, que en tres visitas al Belmonte, ha sacado sendos empates. Ya saben que me gusta tirar de historia y, en este caso, no me gusta un pelo. Ni barceloneses, ni manchegos, estamos para muchos trotes, así es que no esperamos ver ningún partido del siglo. Lo que queremos, es pulir algo las prestaciones de los últimas partidos, en donde, es cierto, hemos notado algunas mejorías. Quizá el nuevo entrenador dé con la tecla pronto y, en breve, nos cambie la cara.

Tantos entrenadores en tan poco tiempo, nos dejan la sensación de que algo no se está haciendo bien. Así, no hay proyecto de futuro con cierto fuste; todo tiene pinta de hacerse pensando en el corto plazo. No sé si es el truculento sistema de intermediarios, de jugadores, de disponibilidades, de cuartos (me temo), de pericia, de falta de entusiasmo o de otras martingalas innombrables, pero el Alba requiere cierta estabilidad.

Vivir al límite, no es bueno ni para el corazón, ni para la razón.

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