Conversaciones en la cocina (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

viernes, 02.10.2020

Llevamos unos días mi santa y yo (quiero decir, mi Santa), dándole al asunto de lo que es el fútbol y lo que siempre hasupuesto y representado para la mayoría de la población agreste. Quiero decir con el término agreste, que históricamente el balompié  ha sido visto por las elites intelectuales, como algo vulgar y casi sórdido. El auténtico opio del pueblo usado por gobernantes de todos los pelajes, para ocultar sus variopintosdesmanes. De hecho, los más intelectuales entre los intelectuales, en su inmensa mayoría escorados a la izquierda del tablero, sólo hablaban de fútbol desde el desdén y con menosprecio. Poco menos que teníamos que vivir nuestra pasión en la clandestinidad, si no queríamos vernos arrojados al averno de los mediocres. Llevar el «Marca» bajo el brazo, era sinónimo de escarnio y bromas de dudoso gusto, casi tanto como confesar leer el «¡Hola!», que, a lo sumo, se reconocía haber ojeado en la consulta del dentista. Y, eso, sólo lo reconocían los más kamikazes y, por supuesto, pidiendo perdón.

También hemos hablado, durante todo este tiempo de sequía futbolera, de lo que le supone al currante medio ir a los estadios:desfogarse, estar con los amigos, en suma, vivir una pasión, sin duda, muchísimo más económico y sano que ir al psiquiatra a buscar respuestas a preguntas, que quizá no las tengan. Excuso narrarles, lo que supone festejar una victoria, un título, un ascenso, lo mismo que sufrir las consecuencias del fracaso, pero eso lo explicaría infinitamente mejor Calderón de la Barca, si le hubiesen dado la ocasión de pronunciarse sobre el particular.

Ahora que lo pienso, a lo peor mi Santa, lo que echa de menos es que me pire de casa cada semana a ver al Alba, o lo que caiga. Me malicio que estos meses absurdos, van a causar estragos, en más de dos y más de tres parejas. Por cierto, ahora que sale el tema, ¿qué pasa en mi casa, mientras yo estoy por ahí, comiéndome las uñas, porque a ninguno de los de blanco, se le ocurre enchufar la pelotica en la portería de los otros. Voy a pedir hora urgentemente con mi terapeuta argentino, a ver si me da alguna respuesta convincente.

El fútbol, se pongan como se pongan los intelectuales, es algo tan simple y pasional, que trasciende cualquier intento de raciocinio. Así que sigan poniéndose estupendos y hablando pestes del populacho.

No termino de entender, por qué se mantienen cerrados a cal y canto espacios tan inmensos, donde se antoja la mar de difícil cualquier posibilidad de contagio. ¿No se podría permitir completar un tercio de los respectivos aforos, con las debidas precauciones, suponiendo que hubiere que tomarlas? Intuyo que se quieren cargar algo que durante un siglo ha mantenido un cierto orden, en casi todo el planeta. Cuando acabe esta temporada, el destrozo en el fútbol modesto será incalculable.

No me hagan mucho caso, hoy estoy particularmente negativo, sin duda llevado por el decepcionante inicio de campaña de nuestro Alba. Sé, que nuestra suerte está a punto de dar un giro copernicano, pero mientras eso llega, yo lo veo todo negro.

Nos visita el Real Oviedo, todo un clásico al que sólo hemos vencido en Segunda, en nuestra casa, una vez en seis partidos; ya va siendo hora de revertir tan paupérrima estadística, y así de paso, sacamos un poco la cabeza, porque aquí abajo, está todo muy oscuro.

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