Plata o plomo (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

domingo, 14.03.2021

Dice Alejandro Menéndez que al Heliodoro hay que ir a ganar. Con esta aseveración me asaltan sospechosos interrogantes, ¿otras veces no ha sido el caso? ¿hay partidos que ya los da por perdidos antes de empezarlos?

Las declaraciones previas al viaje a Santa Cruz, no dejan lugar a dudas, da toda la impresión de que estamos ante un callejón sin salida. Cuando se dicen cosas llenas de dudas y sin mucho convencimiento, cuando se hecha mano de frases trilladas y, sobre todo, cuando vemos semana a semana que ni por juego, ni mucho menos por resultados, vamos a salir del pozo. Lamento decirlo, pero tengo para mí que el bueno de Menéndez ya sabe, que nos vamos a ir por el sumidero.

En el banquillo del CD Tenerife se sienta un conocido de la afición blanca, que no lo está haciendo mal, aunque no es el mejor entrenador del mundo, como bien sabemos por La Mancha. Se supone que nos tiene cogida la matrícula y, a buen seguro tendrá la fórmula para no verse sorprendido por los nuestros. Tampoco se antoja una tarea que necesite de unas dotes especiales, preparar una táctica exitosa para deshacerse de nuestro Alba hoy, está al alcance de cualquier aprendiz de estrategia futbolística.

En nuestra particular penitencia, nos pondremos frente al televisor o al ordenador y trataremos de hacer abstracción de nuestro actual estado anímico, para ver si somos capaces de llevarnos una alegría. No, no piensen que tengo depositadas esperanzas, pero mentiría si nos les dijese que, a pesar de los augurios, uno siempre confía en el milagro de los panes y los peces. Un golpe de suerte, una predisposición digna de nuestra camiseta, alguno de los nuestros que de repente se echa el equipo a la espalda y espolea a todo el grupo, bueno, como ven hay toda una pléyade de posibilidades y excusas para encarar un nuevo partido. Sabemos cómo va a terminar, pero si suena la flauta, no me lo querré haber perdido.

Me pregunto si nuestro errático vagar por la categoría, es una losa que debemos arrastrar hasta el fin de los tiempos o si, por el contrario, uno de estos días alguien, el Espíritu Santo por ejemplo, será capaz de revertir una dinámica tan perversa.

Modestamente, yo creo, que un buen estratega, si ve que no funciona lo planificado, debe probar otras fórmulas. Si seguimos empeñados en hacer lo que siempre sale mal, dudo que por arte de magia, vaya a cambiar la tendencia. No es ningún desdoro intentar otras cosas. La cabezonería, cuando no conduce a nada bueno, suele conducir a algo malo.

Ojo, que nadie piense que trato de aconsejar a los que saben, simplemente me pregunto porqué siempre vemos la misma nada. El enfado inicial, nos llevó al aburrimiento actual y, pronto nos encontraremos en la fase de indolencia, sí, esa que linda con la desafección. Por mucho que nos duela, ver cómo languidecemos por los campos de España, no es plato de gusto. Ni siquiera para los muy forofos.

Hay, o al menos, deduzco que debe de haber, otro Albacete Balompié.