Ustedes disculpen, pero yo firmo un empate (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

sábado, 05.02.2022

Con goles, a ser posible con goles.

Partido, el de Linares, de muchos quilates y harto complicado, de ahí que salga el conservador que llevo dentro y diga lo que digo: un empate y para casa.

Cierto es que como local, el Linares Deportivo deja bastante que desear, pero no se crean, contra los grandes se viene muy arriba y nosotros, mientras no se demuestre lo contrario, lo somos. Ha perdido cuatro veces en Linarejos, pero los últimos encuentros los ha saldado con victorias, salvo un empate. De ahí mis precauciones.

No voy a ser tan obvio al afirmar que si ganamos daríamos un golpe en la mesa y otras lindezas por el estilo, pero tras el último batacazo, no sabemos cuál es nuestro verdadero estado anímico. Presuponemos, eso sí, que ya hemos vuelto a la normalidad tras el absurdo parón, pues bien esta visita es una ocasión idónea para verificar la recuperación de pulsaciones. Ya hemos olvidado el disgusto, hemos finiquitado las posibilidades del mercado de invierno, así es que no sirve de nada seguir dándole vueltas; Rubén de la Barrera ya sabe de lo que dispone hasta el final de la temporada con lo que, despacito y buena letra. Un empate creo que no sería mal botín.

Los jienenses son un grupo compacto y aguerrido, no los descartoen absoluto para verlos seguir escalando posiciones, el mero hecho de haber ganado a los de arriba dice mucho de su potencial y, seguros podemos estar de que nuestra visita los va a espolear. También estoy seguro, por cierto, de que nuestra afición va a sufrir y mucho, los muchos albacetistas que van a hacer el desplazamiento van a tener que dejarse las gargantas. Será un partido a cara de perro.

Entre las lesiones, los que han venido, los que se han ido y los que ni una cosa ni la otra, a lo peor nuestro míster se ve obligado a introducir algún cambio o matiz en las estrategias del mes de febrero, mes por otra parte, que va a marcar sin duda alguna de lo que somos capaces. Hasta el momento el entrenador se ha mostrado fiel a sus principios, y quizá sea llegado el momento de desempolvar los planes B, ”F”, o P. La previsibilidad que hemos mostrado en determinadas ocasiones y que, los rivales ya se saben de memoria, quizá haya que darle una mano de pintura. Los cambios en la plantilla, a lo mejor favorecen las variables. Aunque lo que más ayuda, y esto sí que es una obviedad, es meterla dentro de la portería rival, con mayor frecuencia.

Por eso he empezado diciendo que firmo un empate con goles, porque nada descorazona más que ver al Alba impotente a la hora de marcar. Por momentos se antoja, que no marcaríamos ni jugando con tres balones, como hacíamos en el colegio cuando se juntaban tres partidos en la misma cancha, que a veces chutabas al balón de otro partido, porque ¡caramba!, qué gusto da marcar. Tanto corsé táctico está bien, pero yo echo de menos la magia de la improvisación, del caos de las idas y venidas y del cuchillo entre los dientes. A los entrenadores les da un síncope cuando los partidos se desmadran, pero a los espectadores no tanto. Además, el caos, a veces desatasca situaciones espesas y, como dije antes, excesivamente previsibles.

Reitero mi conservadurismo y mi tozudez cobardica, que un punto es un punto. Venimos de un chasco y no convendría reincidir en el error.