Sin novedad en el Belmonte (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

lunes, 28.03.2022

El horario nocturno no se nos atragantó; ni el frío, ni la humedad, ni los rivales, consiguieron bajarnos los humos.

Por fin vimos que el Alba es superior a los rivales de abajo y que, cuando ejerce su autoridad, hay pocos equipos en la categoría que nos puedan parar. El UCAM Murcia CF, a pesar de sus carencias, dejó sus credenciales en nuestra casa y mostró, que tiene argumentos para salvarse, lo tiene difícil, pero tiene posibilidades. Y es que, jugar hoy contra nosotros, es sinónimo de jaqueca aguda.

La primera parte que nos brindaron los nuestros, fue de lo mejor que se ha visto en toda la temporada, y no hay que ser ningún genio en esto del balompié, para aseverar que tal nivel lo dé la confianza que estamos acumulando. Da gusto llegar a las últimas jornadas con esta solidez.

No es el recinto albaceteño, el mejor lugar para venir a resucitar.Quizá contra otro rival, los murcianos hubiesen empezado su escalada, pero los nuestros están muy fuertes y mostraron, una vez más, que la larga racha de partidos sumando, no es fruto de la casualidad. El comodín del “partido a partido”, parece que lo tiene interiorizado todo el grupo, puesto que los de Rubén de la Barrera, juegan con la misma seriedad semana a semana. En casa o fuera, el Albacete no concede ni tantito así y controla los tempos de los partidos desde el pitido inicial, hasta que el árbitro manda a todos a la ducha.

La angustia existencial, de la que no nos privan nuestros muchachos, también tuvo su momento en la segunda parte, siempre que tenemos los partidos controlados, a los nuestros, de pronto, les da por sestear, el rival se crece y empiezan los murmullos en la grada. El guion nos lo sabemos de memoria, sólo que esta vez, los blancos se pusieron firmes y en un plis plas, cerraron el partido. Digo yo, que lo podrían hacer antes o, si no lo quieren hacer, al menos, podrían dejar la crisis de la siesta, para después de los encuentros. Más que nada, para evitar las miradas y los aspavientos de los más impacientes de entre los nuestros.

Después, sí, ya todo fueron parabienes, sonrisas, alegría y nadie se acordó ni de que eran las tantas del viernes, ni del frío, ni de si se pasó un mal rato y de que, y vuelta a nuestra bipolaridad: el ascenso ya está hecho. No, queridos sufridores, queda mucho para cerrar la temporada.

Los jornada, no ha salido mal, mas lo importante es seguir nuestra ruta y olvidarnos de lo que se cuece en otros campos. Mientras no se demuestre lo contrario, somos el rival a batir y son, necesariamente, los demás, quienes deben estar preocupados por nuestras andanzas.

El grupito de arriba, se ha estirado un poquito, pero nada definitivo que nos aclare nada, más allá de comprobar que la regularidad demostrada por los nuestros, hace que nuestra estadística vaya tomando lustre. Nuestros números, ya sí, están más en consonancia con la posición que ocupamos.

Me gusta la cautela que muestran nuestro míster y nuestros jugadores, no hemos conseguido nada, por lo que se impone irse palpando la ropa jornada a jornada, para evitar salidas de tono. La cuestión futbolística, estoy convencido, engloba el control de los biorritmos y las emociones, seguro estoy de que en las charlas del gallego, esta cosa no ocupa un lugar menor en sus explicaciones a nuestros futbolistas. Con el viento de popa, todo se ve de color de rosa, pero la seriedad conque se desempeñan los nuestros, indica que son conscientes de lo que se traen entre manos.