Luis García Plaza se enfrentará por octava vez al Albacete

Escrito por: Rafa Gil

martes, 11.10.2022

Es de perfil tranquilo y amable. Un obrero del fútbol que lleva más de un década en el fútbol profesional. El técnico madrileño ha sabido mostrar fiabilidad para sacar sus proyectos adelante y es garantía de éxito al menos en sus última aventuras. Luis García afronta un nuevo reto para devolver al Alavés a Primera División.

Fue un hombre que empezó relativamente joven en los banquillos, pero también hizo carrera como futbolista. Salido de la cantera del Atlético de Madrid, posteriormente pasó por nuestra región para jugar en la filas del Talavera, también se enroló en el Yeclano para finalmente afincarse en el levante español. Allí finalizó su etapa como jugador muy joven en el Benidorn antes de empezar a entrenar.

El escaparate que le supuso el buen hacer al frente del Villarreal B con solo 33 años hizo que le llamara a su puerta el Elche para darle la primera oportunidad en el fútbol profesional. Fue un patinazo porque solo duró 19 partidos. Tuvieron que pasar un par de años en Segunda B para que el Levante, que estaba en una situación económica dantesca, le ofreciera el puesto de entrenador. En tres años en el Ciudad de Valencia relanzó su carrera, consiguió el ascenso a Primera y consolidó a los granotas en la élite. Posteriormente se marchó al Getafe donde estuvo tres campañas con un rendimiento formidable.

Tras un paréntesis en el extranjero y un breve paso por el Villarreal donde solo estuvo 6 partidos, cogió al Mallorca en Segunda División. Haciendo un fútbol estupendo, le dotó de solidez y consiguió un ascenso a Primera, el segundo de su carrera. Una trayectoria que se cortó tras una mala racha el curso pasado, llegó Javier Aguirre para darle un nuevo impulso a los bermellones. Ahora busca su tercer ascenso en el Alavés.

En cuanto a sus enfrentamientos con el Albacete, el madrileño solo ha perdido una vez como local frente a los manchegos. Fue en el 2006 cuando entrenaba al Elche, el cuadro albacetista venció 1-2.  Con el Levante ganó una vez (3-1) y otra empató (1-1). Hace dos temporadas en Son Moix, el Mallorca salió vivo de milagro con el resultado inicial. Fue aquel partido donde Manu Fuster tuvo un uno contra uno y que de manera inexplicable falló.