No es un falso llano, es la Copa (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

viernes, 11.11.2022

El CD Huétor-Tájar no es equipo para jugar la Liga de Campeones, pero merece toda nuestra atención y es el ideal para enfrentarse a estas alturas del curso. El partido en tierras granadinas es un regalo para los locales y para nosotros, que vamos a darle brillo a un club modesto, pero orgulloso de sus colores y su tierra. Esto último vale para los que van de amarillo y azul y para el Albacete Balompié, que, a pesar de nuestra humildad, también estamos orgullosos de lo nuestro.

Este año la competición de más solera de España, llega en buenmomento para nuestro Alba, porque tal y como ha empezado la temporada, los manchegos necesitan un poco de calma. Estar donde estamos, sin apenas tiempo de asimilar nuestro éxito, no es bueno, por eso se agradece este paréntesis en la competición de la que vivimos. Han pasado muchas y muy buenas cosas desde el “Riazorazo”, pero tras el último choque, algunos de nuestros muchachos, y muchos aficionados, necesitamos sesión doble de baño y masaje.

El ritmo que nosotros mismos nos hemos impuesto, no es soportable sin un descanso de vez en cuando, por ello el regalo de ir a Huétor-Tájar, lo debemos considerar eso, un regalo.

Aprovechando el viaje, convendría recordar que vamos a jugar un partido oficial y mucho ojito con la Copa, porque suele caracterizarse por dar grandes estacazos a los más gallitos. Ahora mismo, que el CD Huétor-Tájar juegue en Tercera, en Regional o que sean un grupo de amigos, no me aporta la más mínima información, para mí ellos, ahora mismo, son el lobo feroz y me gustaría que Rubén Albés y su tropa, los trataran así. Por supuesto que se van a crecer y nos van a achuchar y van a sembrar de minasel Miguel Moranto: es su obligación, como la nuestra es respetarlos, cual si se tratase de un matón cualquiera de Segunda.

Imagino que Albés salpicará la alineación con los menos habituales, sin embargo, como quiera que somos los grandes favoritos, convendría interiorizar que no somos nadie y que deberemos correr más que ellos, jugar mejor que ellos y asumir, que no vamos a ganar como no nos bajemos del autobús, nos pongamos de corto y no despleguemos nuestras mejores artes.

Seguro que tienen algún gran lanzador, controlan la estrategia y conocen todos nuestros trucos, o sea, que dejemos el relajamiento, para cuando estemos volviendo de viaje. Que nadie piense, que vamos a marcar el segundo antes que el primero. Toca sudar y, a lo peor, hasta sufrir.

Lo sobresaliente de nuestro camino actual, no es aplicable a la cita de Huétor-Tájar; el currículo no sirve a la hora de jugar la Copa.Los galones sirven para la foto oficial, después, todo es una guerra de guerrillas y, suele acontecer, que los guerrilleros se mueven mejor en las escaramuzas.

Pase lo que pase, saludemos a nuestros rivales y tratémosles con todo el respeto y  hermanamiento posibles, pero no olvidemos que jugamos la misma competición.

La vuelta a Granada la próxima semana es otra historia, de la que ya hablaremos, ahora es el turno del CD Huétor-Tájar. Vayamos por orden y con respeto.

Un fracaso en Granada, sería un punto de inflexión que podría poner en peligro nuestra estabilidad, resquebrajar la confianza y llenar de pesimismo a la afición, de ahí lo trascendental de la eliminatoria.