No dimos la campanada, pero casi (Opinión)

Escrito por: Bienvenido Picazo

martes, 10.01.2023

Es muy pronto todavía, pero este equipo no juega para no bajar. Un equipo que recibe un gol y sigue como si tal cosa en pos de la victoria, en un campo donde otros con más pedigrí mordieron el polvo, no tiene pinta de ir pidiendo perdón o permiso para seguir jugando en Segunda. El partido que propuso nuestro Alba a El Alcoraz, dejó bien a las claras nuestras intenciones.

No fue el partido del siglo, pero SD Huesca y Albacete Balompié, dejaron buenos pasajes, sobre todo los blancos. Los locales, habituados a ganar en casa, se vieron desarbolados en muchas fases del juego, ya que cuando nuestros solistas, toman el mando, los rivales se atascan y sufren.

Lo mejor de nuestro Alba, fue su capacidad para superar el revés recibido, sin tiempo para lamentos, con toda la naturalidad del mundo, se pusieron a acorralar a los azulgranas y, si hubiésemos tenido una chispa más de suerte, habríamos ganado, pero todos salimos de Huesca, orgullosos de lo visto. Lo peor, son esos momentos en los que, sin justificación aparente, los nuestros parecen aturdidos e inoperantes ante el rival, por suerte, esta vez, los locales no estuvieron a la altura.

La vuelta de las vacaciones de Navidad ha sido la continuación de una buena racha, ya que ya son cuatro partidos consecutivos sumando, pero más allá de este buen dato, lo mejor es que se está alcanzando una cierta estabilidad en el juego y la ambición ya saboreada a finales de año, parece que se ha instalado definitivamente entre nosotros. Jugando así (incluso si hubiésemos perdido), estaríamos también contentos, porque las sensaciones que transmiten los nuestros, son inequívocas. Cuesta no hablar de lo que pensamos y deseamos todos, puesto que no conviene que nos sobrexcitemos; la tarea será ardua y muy larga. Falta un mundo para llegar a las cincuenta muescas. La presión no es buena compañera de viaje, lo nuestro es movernos entre la maleza y la guerra de guerrillas, o sea, jugar de tú a tú a cualquier rival y en cualquier campo, que, como estamos viendo, no se nos da nada mal, sobre todo, cuando tomamos la manija.

Fue un gozo enorme ver a nuestro Alba achuchar a toda una SD Huesca en su fortín, fue un gozo verlo jugar sin temor a perder, fue un gozo no ver que amarrábamos el punto como gato panza arriba, antes, al contrario, buscábamos con descaro la victoria. Quien busca el triunfo y lo hace, tratando de jugar bien al fútbol, sólo puede esperar obtener recompensa. El fútbol suele ser cruel con los osados, pero a la larga, la fórmula no puede salir mal. El Alba sembró el pánico en Huesca y mandó un recado definitivo a toda la categoría, quien quiera ganarnos, tendrá que sudar de lo lindo, ya que el entramado estratégico de Albés y la aplicación de sus pupilos, hace que ganarnos sea todo un logro.

El valioso empate nos va a dar tranquilidad, pero va a ayudar a contener la posible euforia, ha sido pues, el resultado ideal para afrontar los próximos partidos, que como suele ser habitual en la categoría, van a ser de órdago. Da cierto sosiego, comprobar que nuestro Alba se desempeña con igual descaro en nuestra casa que fuera, eso le da equilibrio y llena de inquietud a los rivales, que saben que contra el Alba, no valen bromas.

El Albacete que vimos en El Alcoraz nos debe de llenar de orgullo y tranquilidad de cara al inmediato futuro, desconozco, por descontado, lo que nos tiene preparado el destino, pero desde luego, hacía tiempo que no gozábamos tanto con un Queso Mecánico tan descarado.