Escrito por: Javier Robla
viernes, 28.09.2012
La escuela de fútbol Unión Deportiva Albacer es una de las más importantes de Albacete y de Castilla-La Mancha, y en este mes que es por excelencia el del comienzo de nuevos cursos, nuevas clases y nuevas actividades, hemos querido conocer cómo funciona por dentro el fútbol base, todo lo que un jugador de fútbol debe trabajar para llegar a ser alguien en este mundo. Y sobre todo, dar a los jóvenes una manera de poder realizar su deporte preferido y una educación complementaria a la académica.
Hablamos con Fran Zamora, presidente de la escuela. Son 450 alumnos los que tienen en su academia del fútbol, y más de 500 personas si sumamos sus equipos senior y de veteranos así como cerca de la treintena de monitores que trabajan con ellos.
En estas escuelas se respira futbol. No están pensadas para que el jugador llegue a jugar en categoría senior en ellas y por ello todos los esfuerzos van centrados a los más jóvenes. A sacar talentos para el futuro, pero también a formarles para la vida.
«Llevamos trabajando ya 28 años. Ahora es cuando más chavales tenemos, con mucha dedicación y muchísimas horas que tal vez es algo que no se ve pero ya no sólo los entrenadores sino los delegados, los padres que hay aportan mucho trabajo, que nos ayudan, y que entre todos la labor de cada uno al final el sumatorio da que ésto sea posible»
Este año la escuela tendrá casi 30 equipos en todas las categorías del fútbol, desde equipos con niños de 5 años hasta jugadores ya veteranos. El fútbol como forma de vida, y el deporte como medio para vivir mejor. «Primero son los estudios, es el objetivo de la escuela, la educación deportiva es lo más importante. Si alguien después tiene la suerte a los 11-12 años de poder estar aquí de vivir de su hobby pues es un regalo que te viene. Pero desde el principio concienciamos de que lo más importante es su educación y sus estudios, y que ésto es simplemente una aportación a su vida. Hacen algo que les gusta. El que es bueno y luego se dan las condiciones óptimas es posible que luego se cumpla su sueño, pero a mí me gusta ser realista con los jugadores y decirles que lo más difícil es ser jugador de fútbol»

Para que un jugador de una escuela pueda acabar viviendo del fútbol tienen que darse diversos factores, y sólo uno de cientos de chicos lo consiguen. «Es un filtro muy grande. Conforme van subiendo las categorías todo se hace más competitivo, el número de jugadores es mayor. Requiere mucho trabajo y sacrificio de los jugadores y aún así es muy complicado»
La crisis también pasa factura a estas escuelas, aunque no faltan alumnos que quieran iniciarse en este deporte. Las nuevas tasas del I.M.D. también influyen, aunque existen distintos acuerdos con estas instituciones para que puedan existir, ya que con las nuevas tasas sería imposible que una escuela deportiva sobreviviese. «El fútbol es un deporte dentro de lo que hay barato, todos los años hemos crecido. Si no hemos crecido más es porque no tenemos las instalaciones que nosotros quisiéramos. Hay chavales a los que les tenemos que decir que no porque no tenemos más capacidad. Hacemos todo lo posible para que el chiquillo que quiera estar aquí pueda seguir»
«Hemos firmado un convenio nuevo con la alcaldesa por el que los clubes de fútbol tenemos un trato excepcional, porque si tuviéramos que soportar la subidas de tasas que se les ha dado a los otros usuarios tendríamos que cerrar directamente»
«Lo importante es que el chiquillo haga el deporte que le guste, sea fútbol o sea otro. No se debe obligar a un chiquillo a ir a fútbol. Yo les pido a los padres que le enseñen lo que es el fútbol, que los lleven a partidos, que los traigan varios días, y que después sea el chiquillo el que tome la decisión». Y es que las escuelas de fútbol realizan un trabajo de especial sacrificio para con los jóvenes y con los padres de los mismos.
El deporte, especialmente los que se juegan en equipo, aportan unas cualidades a la formación de un niño que pocas cosas pueden llegar a dar. «El objetivo principal de la escuela es dar una educación deportiva, paralela a la que se le da en el colegio o instituto y la que se le da en casa. Para éso trabajamos tanto padres, como profesores como entrenadores de fútbol. Que sea una educación paralela, que el chaval tenga unos hábitos de vida saludables como es el deporte, que éso le va a ayudar a que en los estudios vaya mejor, a que en casa vaya mejor y además a apartarle de cosas no saludables y de no estar en la calle»
«Es un gran éxito el que después de 15 años hayas visto a alguien desde que era un niño hasta verlo en veteranos ya con su barriguita y sus hijos por ahí. Y que trae a sus hijos, entonces éso creo que no tiene precio. Éso hace que sigamos trabajando con la ilusión del primer día»