Escrito por: Fito Díaz
domingo, 07.10.2012
No lo llames derrota, porque no te creo.
BA–LON–CES–TO, que dijo Pepu Hernández, reivindicando su noble deporte en momentos de ostracismo, que en ciudades como la nuestra ha durado mas de diez años. Pues baloncesto, emoción, ilusión, animación. Todo eso vivimos ayer por la tarde en el pabellón del parque con motivo de la puesta de largo del proyecto Albacete Basket al que deseamos larga vida y grandes triunfos. El dominio en el marcador fue alterno a lo largo del partido, y se saldó, efectivamente, con derrota. Pero el sabor de boca de los aficionados, jugadores y directivos es inmejorable. Albacete Basket supo dar la cara en la categoría aunque Colegio Casvi, un veterano de liga EBA comenzara el partido muy fuerte… y los colegiados estuvieran dispuestos a partírsela.
Y así comenzó el partido. Con un dominio apabullante del Eurocolegio Casvi que se fue en el marcador hasta un 16–28 en el primer periodo. Asustaba. Era un tanteo de NBA y por el ambiente revoloteaba un cierto tufo a posible paliza. Pero no. No, no y no.
Albacete Basket cuenta con grandes mimbres para tejer un gran cesto. El base argentino Diego Fox lideró al equipo hasta que los trencillas decidieran mandarlo a la ducha con un total de 20 puntos en 27 minutos que le permitieron jugar. Anotó la friolera de 5 triples aunque en el tiro de campo no estuviera tan acertado. Y parece llamado a ser un líder con sus 35 años de basket a las espaldas.
Yago Estévez es un baluarte en el rebote. Atrapó 8, 7 de ellos en defensa, siendo el máximo reboteador del partido y aportó 9 puntos. Tiene mucho que crecer y mucho que aportar.
También mención especial para Francisco Mas, otro base, que también visitó la caseta antes de tiempo por caprichos arbitrales pero que tuvo tiempo de aportar 15 importantes puntos, siendo el segundo máximo anotador.
Diego Arroyo puede ser un espectáculo. Alero ágil, ya apodado en la grada ¨Rudy¨, que aporto 12 puntos y 2 rebotes, igual que Igual. Alejandro Igual, con 13 puntos en su haber.
Y con estas cañas Albacete Basket, a falta según nos soplan de algún refuerzo más, va a construir la casa. El nuevo hogar del baloncesto albaceteño.
A esa aludida primera salida en tromba del equipo madrileño, Albacete Basket respondió dejándoles en 15 puntos en los siguientes dos cuartos. De esta forma, adquiríamos nuestra primera ventaja en el marcador a finales del tercer cuarto con hasta 7 puntos arriba que parecían iban a ser suficientes para cerrar el partido.
Pero entonces tuvo su máximo esplendor el recital de silbato. Técnicas, faltas en ataque, intencionadas… Y todas señaladas hacia el mismo lado, contra los manchegos. Tres expulsados en el Albacete Basket, que sin bases, vio mermada su ventaja justo hasta el punto de que el Colegio Casvi lograra forzar una prorroga. Jugar sin un base puro es bastante complicado, y el Albacete Basket no pudo defender su ventaja y tuvo que estrechar finalmente la mano del rival como perdedor del encuentro.
Pero el acontecimiento de ayer va más allá de la derrota. Por fin hay ilusión otra vez en el vetusto recinto que se esconde tras el parque. Por fin hay un proyecto serio y que hizo vibrar como hacía años que no ocurría las viejas gradas del pabellón.
Algunas antiguas caras, implicadas por su sabiduría de manera muy acertada al proyecto, como el encantador ex jugador, entrenador y presidente del CABA, D. Miguel López Vallés y muchísima juventud e ilusión en la plantilla. De aquí, solo se puede ir a más. El equipo tiene que crecer. Y lo va a hacer porque la imagen de compromiso y entrega de ayer está fuera de toda duda. Bienvenido de vuelta a casa el bello deporte de la canasta. Y una invitación. Más que una invitación un ruego. Apoyemos al equipo. Nos promete como mínimo hacérnoslo pasar muy bien. Por eso no se puede hablar de derrota aunque los números así lo indiquen. Hemos ganado porque volvemos a vibrar con el basket. Y celebrémoslo.
Enhorabuena, desde 5+elDescuento, a todos los responsables de la nueva escuadra manchega.