Carta de Pedro Piqueras al Albacete: “No puede ser”

No es posible. Me dicen que el Albacete Balompié está a punto de desaparecer y me duele. No soy un fanático del fútbol… Tanto es así que aun viviendo en Madrid es difícil que haga el esfuerzo de acudir al Bernabéu o al Calderón… Alguna vez lo hice, sobre todo en las gradas colchoneras, aunque sin la pasión conveniente; o por lo menos sin su pasión.

Lo del Alba es otra cosa. Mis primeros recuerdos futboleros arrancan en la niñez, cuando mi madre, mi hermano y yo esperábamos a mi padre salir del campo viejo. No recuerdo que estuviera especialmente afectado por los resultados. Su alegría era la de vernos a todos allí, al filo del Parque, antes de volver juntos a casa dando un rodeo para ver los escaparates de tiendas cerradas y comprar el Penalti – ¡Ha salido Penalti!- con los resultados de todos los partidos de primera y segunda división. El Albacete –entonces no le llamábamos todavía Alba- no pasaba nunca de tercera… aun así, saber como terminaban los partidos y la clasificación se convertía en uno de los alicientes de las tardes del domingo en aquel paseo entonces provincianísimo, oscuro… Yo deseaba
que aquellas cuartillas impresas, retrasaran su salida para poder tomar un vaso de leche caliente con magdalenas en la Suiza o en la Española… Y cuando llegaban, ya se sabe, todos a conocer las victorias del Barcelona, del Madrid o del Atleti; lo normal. O como se portaba el Elche… uno de nuestros equipos favoritos por aquello de la profesión zapatera de la familia.

La ciudad cambiaba, progresaba… pero no el Albacete, siempre agazapado en las ligas inferiores. Y eso a pesar de hinchas leales como mi tío Marino o de periodistas, también leales, como el bueno de Esteban Fidéu. Yo creo que habrían dado la vida por el equipo.
Por eso, aunque solo fuera por ellos, el Alba no debería desaparecer.

Más adelante, cuando el crecimiento de Albacete resultaba imparable –sí, hubo un día en que el crecimiento de nuestra ciudad parecía imparable- el equipo alcanzó la Luna.
¡Qué tarde aquella! Y cuánto sentí que mi padre no pudiera vivirla… Las calles eran un clamor… ¿Y el Carlos Belmonte? Ríete del Barça en noche de Champions… Dos golazos de Zalazar al Salamanca; dos trallazos en su estilo. Un partido memorable… Nunca hubo tantas pulsaciones multiplicadas, tantos amagos de infarto en aquel campo.
Y el Alba campeón de segunda y a Primera. El presidente Rafa Candel me secuestró frente al Gran Hotel y acompañé en el autobús a los jugadores en el último tramo hasta el Ayuntamiento como si fuera uno más. Y disfruté como ellos, como Coco, como Menéndez, como Conejo, como el propio Benito Floro. “Tiembla Europa” o “Europa prepárate”, dijo el capitán Catali y nos lo creímos. Y pude ver la alegría y el llanto de
cientos, de miles a través de los cristales… Pude verme, imaginarme a mí mismo en “un instante anterior a ese instante”.

No.. ni por las emociones, ni por las victorias, ni siquiera por las decepciones deberíamos dejar que el Alba se esfumara. Esta es la escuadra de Juanito, de Santi, de Molina… y también de José Antonio Camacho. Y sobre todas las cosas aquel equipo en el que un niño menudo y blanco como la nieve… aprendió a dar pases, a correr y a dar patadas a un balón hasta que un día marcó el gol más emocionante -“¡Iniesta de mi
vida!”- el que nos metió en la gran historia del fútbol mundial… También por él, por nosotros, por los que no están… las cosas no deberían ser como algunos vaticinan.
¿Verdad? Aunque no te guste el fútbol.

PEDRO PIQUERAS.

Compartir...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

14 Comentarios en Carta de Pedro Piqueras al Albacete: “No puede ser”

  1. Escribo desde Sisante pueblo de Cuenca próximo a Albacete. Esta carta de Pedro piqueras me ha llegado ondo, a expresado lo que yo siento por este equipo, el cual me ganó el corazón ayá por el año 1990 cuando estaba estudiando en esta magnífica ciudad. Desde entonces pocos han sido los partidos que me he perdido. En estos años me he emocionado, he disfrutado, he llorado, por eso pido ayuda en estos difíciles momentos para salvar lo que considero una parte de mí.
    Yo voy ha comprar acciones.

Dejar un comentario