Escrito por: Antonio Martínez Santos

miércoles, 07.11.2012

Como si de un “mataor” de toros se tratase el Albacete Balompié tiene este domingo la posibilidad de dar una estocada mortal a un rival directo como es el Cádiz. El equipo que el año pasado privó al Alba de disputar la final en los play off, el equipo que dejó sin el sueño del ascenso a toda la afición blanca, el equipo que estuvo más acertado en la tanda de penaltis… (voy a parar que se me está poniendo mal cuerpo con sólo recordarlo).

Una de las cosas más bonitas que tiene el fútbol es el de poder tener una venganza (deportiva) y redimirte. Un ejemplo cercano es aquel penalti de Sergio Ramos que se fue directo al espacio junto a Felix Baumgarnet y meses después dejó su sello torero en la Eurocopa con su particular estilo Panenka dejando a todos boquiabiertos.

Pues este domingo el Albacete Balompié puede (y debe) ponerse el traje de luces para saltar al Carlos Belmonte, mirar fijamente a los ojos y decir: “Aquí estoy”. El Cádiz es ahora mismo un morlaco herido que está más pendiente de lamerse sus propias heridas que de embestir. Es el momento para que el Alba aproveche esta situación y salga el domingo sin complejos para hacer que los primeros minutos del partido sean un calvario para los gaditanos. Para mí, esa es la clave.

En el encuentro de ida de los play off el Cádiz venía tocado en defensa después de recibir hasta 8 goles del Real Madrid Castilla en la anterior eliminatoria y los propios jugadores aseguraron que estaban temblando en cada acción pero lograron salir del Carlos Belmonte con la portería a 0 y eso les dio confianza de cara al partido de vuelta y ya sabemos lo que sucedió.

El Alba tiene este domingo una oportunidad inmejorable de dar un golpe en la mesa y de salir por la puerta grande después de haber tenido varias faenas en casa pinchando en hueso. Es el día de la estocada.

PD: Que me perdonen los taurinos.