El pez se escapó vivo (Real Canoe 69-63 AB Basket)

Escrito por: Fito Díaz

domingo, 17.02.2013

Albacete Basket supo ser anoche, en la histórica cancha de la madrileña calle ¨Pez Volador¨ de Real Canoe un rival digno y que vendió cara su derrota. La mejoría con respecto a la primera vuelta del campeonato de los manchegos fue clara y meridiana y así pudo plantar cara y llegar vivo en el marcador hasta los últimos compases del encuentro, donde el partido se decidió por el color local con algunos minutos no aptos para cardiacos.

El partido comienza con un buen parcial de Canoe que se dispara. Las sensaciones del equipo eran sin embargo buenas. La de ayer era otra historia distinta a la de partidos como Casvi. Los de Gálvez habían salido a ponerlo difícil.

Jugó Gálvez de inicio con Igual, Ortiz, Esparcia (siempre sacrificado y silencioso, importantísimo sobre todo en el trabajo que hace en defensa), Kiko Mas y Miguel Raez en el día en que estrenaba sus tan bien llevados 34 años.

En la primera parte Salsón, gran jugador interior de Canoe daba un recital de baloncesto y lo que cogía iba para dentro. Tan importante le saben en el equipo que lo juega todo. Completó 40 minutos en pista. Pero en la segunda parte los de Gálvez supieron frenarle. Albacete Basket paró su progresión anotadora considerablemente con un gran trabajo colectivo. Pocos en la categoría han conseguido parar al pívot madrileño.

Diez puntos de desventaja al descanso. (40-30) Con cinco minutos del tercer periodo jugados Albacete Basket no había conseguido sumar aún ni un sólo punto a esta cantidad, lo que hacía cada vez más remota la posibilidad de una remontada. Pero en el cuarto tiempo se recuperó el acierto anotador y la actitud del equipo volvió a ser ejemplar.

Albacete Basket robó 9 balones pero se le contabilizaron 12 pérdidas. Y es que a muy buenas defensas seguían alocados, precipitados ataques a los que con otro sentido del juego y capacidad de contemporización el equipo verdinegro habría conseguido sacar buena renta. En esas imprecisiones (como en el escaso acierto en el tiro libre) y fallos puntuales estuvo, lamentablemente, el partido.

En varias ocasiones de los últimos diez minutos sobre la cancha del pez volador Albacete Basket se colocó a un punto de los madrileños. En esos momentos el infortunio, el desacierto o incluso los nervios jugaron en nuestra contra y nos encogían la muñeca en los tiros decisivos haciendo la victoria que parecía al alcance de la mano alejarse en el marcador otra y otra vez.

Ya es habitual ver vaciarse a Bonete y ayer no fue la excepción, aunque no tuviese tanta suerte como otros días en la faceta anotadora. Se quedó en 5 puntos, lo que se nos hace raro dados los números a los que nos tiene acostumbrados. Eliminado por faltas, el equipo le echó de menos y terminó sin opciones en el juego interior.

Kiko y Álex pudieron mirar algo más a canasta. Terminó Mas con 13 puntos y 3 rebotes una buena actuación que no llegó a brillar más al tener que sentarse antes de tiempo con también 5 faltas. Igual hizo 12 y como Kiko, capturó tres balones de los que los aros escupían.

Y Félix volvió a ser el mejor. Sin brillar como él puede llegó hasta los 23 puntos, robó 3 balones y cogió tres balones rebotados.

Sin duda la de ayer es una derrota que escuece mucho. Por el rival, por la histórica cancha que pudo ver nuestro triunfo y sobre todo por el hecho de que se tuviera al alcance de esa manera y no pudiera conseguirse. Pero también tiene una lectura positiva: los de Gálvez dieron ayer la imagen que Albacete Basket debe dar en cada cancha en que se presente, la de un equipo luchador y peleón incansable al que jamás se le podrán discutir ni capacidad de sacrificio ni entrega. Así llegarán muchas, muchas victorias. Y seguiremos arriba. Mientras tanto, el día que haya que perder, que sea como ayer.