Escrito por: Antonio Martínez Santos

viernes, 22.03.2013

La verdad que ha sido una semana completa la que se ha vivido en el Albacete con sucesión de acontecimientos que han acelerado el ritmo del club, del equipo y también del aficionado. En los últimos entrenamientos (tanto en la Ciudad Deportiva como en el Carlos Belmonte) ha habido más gente que en toda la temporada. Algo que es lógico porque la afición estaba asumida en una depresión profunda y al menos estos días con el cambio de entrenador se ha motivado de cara a final de campaña.

El “estilo Sampedro” está por aún por ver (los primeros 15-30 minutos ante el Caceerño me parecen claves) pero de momento y sobre el papel parece que quiere sacar el balón jugado sin tanto pelotazo en largo, algo que terminó desesperando a la parroquia blanca en la última etapa. A priori, creo que el perfil de Iñaki Alonso era el que mejor encajaba a la situación del Albacete pero Sampedro ha traído la ilusión, algo clave tras los últimos meses de Gómez.

Un Antonio Gómez cuyo proyecto a 3 años firmado por Candel se ha quedado a la mitad ya sean por los malos resultados de esta segunda vuelta, por los charcos en los que se ha metido, por la falta de autocrítica, por la tensa relación con José Antonio Iniesta o todo a la vez.

El técnico madrileño terminó su andadura al frente del Alba con una emotiva despedida, arropado por la plantilla mientras que Agustín Lázaro no fue capaz ni de acompañarle en su despedida ni tampoco dedicarle un mínimo comentario. Que quede claro que tampoco está obligado pero sí que hubiese sido un detalle por parte del máximo mandatario.

Ha comenzado una nueva etapa con 9 partidos por delante y el primero ante el Cacereño en casa. Se dice que a cambio de entrenador, victoria segura. De la “era Gómez” al “estilo Sampedro”.

PD: Le deseo todo lo mejor tanto personal como profesionalmente a Antonio Gómez y a Gonzalo Rodríguez. Sin lugar a dudas han trabajado duro y muchas horas por el Alba.