Partido con muchas variaciones tácticas a lo largo de todo el encuentro por parte de Luis César Sampedro. Comenzaría con una alineación muy novedosa.
- Empezaremos hablando de la línea defensiva, sorprendente ver a Miguel Núñez como central izquierdo acompañando a Noguerol, ante la ausencia de Santamaría y Castillo en la convocatoria, lo predecible hubiera sido que Pablo Gil acompañara a Noguerol en el centro de la zaga y que David Alba ocupara el lateral como viene siendo habitual cada vez que el ex del Conquense ha estado disponible.
La explicación a esta decisión puede estar en colocar a Núñez como central para ayudar en la posible presión sobre los dos medios centros y así ahogar la salida desde atrás, con Núñez en esta posición la salida del balón era más limpia y posibilitaba espacio y tiempo a los centrocampistas a elaborar jugadas y una buena gestión de la pelota. Su trabajo defensivo no fue ni mucho menos malo y con su garra y esfuerzo habitual no desentonó en esta posición
- El esquema utilizado, un 1-4-2-3-1. La principal novedad era la aparición de Tete justo detrás de Víctor Curto, como enlace entre el centro del campo y el 10. En las bandas Jorge Díaz y Adrià, empezando este último en la derecha mientras que la incorporación invernal partiría desde banda izquierda, algo perdidos el 11 y el 20 manchegos por lo poco habitual de sus posiciones, el valenciano acabó volviendo a su posición natural transcurrido una media hora de partido dejando al uruguayo en la banda derecha. Apuesta arriesgada la de Sampedro que no le terminó de funcionar. Creo que esta alineación sería más valida jugando fuera del Belmonte dónde actuando como visitante los equipos locales “deben” intentar tener más el balón y podría facilitar ataques rápidos y verticales.
- En la segunda mitad y nada más recibir el tanto, Sampedro haría un doble cambio dando entrada a Sergio Molina y Antonio Calle, dos delanteros y quitando a un jugador de banda como Jorge Díaz, y sustituyendo también a David Rocha, “todocampista” del Alba que salía del campo. La alineación quedaba huérfana de un compañero para Mario Ortiz en la medular, y la principal sorpresa del partido, al menos para mí, fue la ocupación de esta posición por parte de Sergio Molina, quién haría de centrocampista creativo intentando ayudar en la salida de balón y dándole complicaciones al centro del campo andaluz con un jugador de mucha calidad con un temple y visión muy valiosa para el equipo en este centro del campo. Desconozco si Sergio ha jugado más veces en esta posición pero creo que ha sido muy válido en este partido, incluso aguantando el balón cuando el equipo necesitaba salir de la cueva y peleando en el centro del campo. Al final fue de más a menos como el resto del equipo pero creo que hoy Sampedro encontró una solución para el centro del campo que puede serle útil en futuros compromisos.
Unos metros más adelante, con Adrià, Jorge Díaz y sobretodo Tete como media punta era de prever ataques con mucha velocidad y buscando espacios en la espalda de la defensa, al final no consiguieron su objetivo y si encontraban hueco para levantar la cabeza y buscar un centro, sólo encontrarían a Víctor Curto para el remate, ya que el menudo jugador extremeño no era una buena elección si el balón iba alto. Conforme avanzó el partido y con la entrada de Calle, acabó volviendo a lo más habitual, donde Tete y Adrià se repartían banda derecha e izquierda respectivamente mientras que Curto y Calle irían turnándose en la punta.
El tercer y último cambio fue la entrada de David Alba por Zurdo, el recién incorporado pasó al lateral derecho mientras que era Pablo Gil quien modificaba su banda aunque no su posición para ir desde el lateral derecho hasta el izquierdo.
Al final una victoria que sabe a gloria, y un planteamiento táctico que puede gustar más o menos, pero es cierto que el entrenador busca variantes y esto será beneficioso para el grupo, no cerrarse en una única y exclusiva forma de juego.