Las 5 claves de la derrota ante el Llagostera

Por Rafael Gil

1) Desidia; lo pudo ver todo el mundo que asistió en esta mañana de diciembre al feudo blanco. No salió nada, se defendió mal, se atacó peor y se dio una imagen lamentable. En ningún momento hubo orden. El balón quemaba en las botas de los jugadores del Albacete. Las líneas estuvieron muy separadas. En definitiva, la Llagostera parecía el Barça en los tiempos de Guardiola y los manchegos un juguete roto en sus manos.

2) El nerviosismo del Carlos Belmonte; a pesar de la buena temperatura, de la mañana soleada y del ambiente propicio para un partido de fútbol; los espectadores asistieron perplejos a bajo rendimiento de los manchegos. El murmullo inicial se convirtió en tímidos pitidos, después en generalizados. La gente se marchaba, los que se quedaron gritaban “fuera, fuera” y mostraban su indignación por la posible salida de Indiano. Al acabar, pañolada y pitada silenciadas por un himno a muy altos decibelios. Todo esto no ayudó al equipo, al contrario, generó un caldo de cultivo que hizo creérselo a los gerundenses.

3) Nulo acierto de los delanteros del Albacete; no es ninguna novedad en las últimas jornadas. Se fallaron remates claros, Keko desperdició dos clarísimas. Rubén Cruz mandó al limbo un par de ocasiones a puerta vacía. Lo de esta sequía es de Expediente X. Así es imposible.

4) Nuevamente, inestabilidad en la portería del Alba; Dorronsoro no llegó a la pelota en el primer tanto catalán. Y no acertó ni tan siquiera el lado por el que fue el penalti de la segunda mitad. Para colmo, arriesgó en una jugada en los instantes finales del encuentro, por fortuna para él, no pasó nada. Se necesita serenidad en la portería. Quizás, se demande, para esta situación, un cancerbero veterano y más maduro.

5) Incapacidad desde el banquillo y discurso agotado; tras el descanso solo hubo buenas intenciones y la desidia del equipo no solo no menguó sino que se pudo decir que se acrecentó. En esos 15 minutos en el vestuario, un entrenador tiene que sacar el carácter y motivar a los suyos. Tampoco hubo soluciones vez que se pierde 0-2. Tampoco autocrítica en sala de prensa. Luis César Sampedro se limitó a decir que sus jugadores no habían sabido interpretar el partido. La afición se cansa de tantas excusas. Hace falta un cambio de timón.

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5 Comentarios en Las 5 claves de la derrota ante el Llagostera

  1. Estoy seguro que no se esperaban una Llagostera tan fuerte.
    El Albacete se vió en bragas a las primeras de cambio y con la puesta en escena ya creada, era imposible volver a restablecer la forma de juego.
    Un mal planteamiento por parte de Sampedro.
    Pero esto no quiere decir que este todo acabado, quedan arreglos y quedan partidos, habria que esperar los proximos tres partidos para dar un veredicto

  2. Yo sigo apostando por la continuidad del entrenador, pero tengo que reconocer que ayer fue el peor partido que he visto al Albacete desde hace mucho tiempo y hay errores que se tienen que arreglar desde la parcela técnica.
    De acuerdo con la mayoría de los comentarios del artículo, especialmente respecto a que las líneas estaban muy separadas. Además, se vio una falta de intensidad (desidia) que no se puede consentir. En las jugadas a balón parado en contra nuestra no se puede defender con los 11 jugadores en el área, todos los rechaces van siempre al rival con lo que se genera una nueva situación clara de peligro.
    Edu Ramos para mi no aporta nada, tenemos a jugadores como Mario, Diego o Indiano que si que lo hacen.
    El Llagostera, con todos mis respetos, me pareció un rival muy flojo, y lo único que aportó fue intensidad y garra, solo con eso se llevó los 3 puntos. Su ataque siempre consistía en robos a los apáticos futbolistas del Alba, salidas en velocidad con pase, normalmente en diagonal, y la mayoría de las veces el ataque moría antes de llegar a nuestra zona de 3/4.
    Este partido se tenía que haber ganado desde el vestuario, saliendo motivados al campo al 1000%, y fue todo lo contrario, se salió con una apatía y una caraja que es inconcebible.
    Dicho esto, sigo confiando en que saldremos de ahí, tenemos equipo para ello, y yo sigo creyendo también en este entrenador.
    Lo que hace falta es que los jugadores salgan al campo a por todas y con ganas de comerse al rival, esto es fútbol profesional, no pachangas, y que el cuerpo técnico corrija los errores tácticos que son tan claros.

    A ponerse el mono de trabajo y a trabajar!!!

    Aupa Alba!!!

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