Juanlu Serrano

Dramón cántabro en el Belmonte

Escrito por: 5 más el descuento

domingo, 07.06.2015

Por mucho que los menos habituales de la plantilla de Luis César intentasen hoy dar una buena imagen y demostrar a su entrenador y público que pueden ser piezas válidas del próximo proyecto manchego, la ausencia de un objetivo real en juego (por tener los deberes bien hechos y a tiempo) y la urgencia del rival por alcanzar el suyo marcaron desde el principio el devenir del encuentro jugado en el Belmonte de Albacete entre el equipo local y el Racing Club de Santander.

Empezando por el cancerbero Diego Rivas, de quien parece que el partido pinta a despedida y que no tuvo ciertamente su día, fueron hasta cinco caras nuevas más las que formaron de inicio en el once del gallego Sampedro:

Noguerol, despedido emotivamente en su día de su retirada como futbolista; Cidoncha, en el ostracismo durante gran parte de la segunda mitad de la temporada dejando algún buen detalle de su clase; Moutinho que aunque con algún minuto más, no ha llegado a disfrutar de la titularidad muchas jornadas y Chumbi, de quien también pareciera que su etapa con la elástica blanca pudiese llegar a su fin.

Aunque anunciada, la mayor sorpresa la presencia de un Manu Miquel que en el lateral derecho se mostró correcto y parece un jugador del que sacar buen provecho en el futuro.

El Albacete tuvo el balón y la iniciativa durante gran parte del encuentro, aunque careció de intensidad, factor en que sin duda fue superado de principio a fin por un Racing con la mismísima vida en juego. Las llegadas del Albacete fueron seguramente más que las de los visitantes, sin embargo, tímidas, morían sin demasiado peligro.

Como muestra, Moutinho cabalgó bien en su banda izquierda en el 10 de partido. Su cambio de orientación para César fue bueno y la jugada del de Villamalea también. El centro al final fue desviado por la defensa verde.

Pronto llegaron noticias y fuerzas que espolearon a los cántabros desde Sabadell. Fue cruel el fútbol con el histórico club verdinegro dejándole el premio y la miel en los labios hasta el mismísimo último momento. Con el primer gol del Sabadell su afición jaleó y llevó en volandas a los de Munitis hasta que en el 31, Quique dentro del área caracolea y busca poner un buen centro que finalmente saca y Álvaro remata a la red. Quizás Rivas pudo hacer algo más.

Mientras, por el Alba, Edu Ramos disparó fuera en el 36; la última, la más clara para los locales en la primera mitad para Sergio Cidoncha, que realiza bien la maniobra para acomodar el remate a centro de César; sin embargo, el cuero sale alto y los equipos se fueron a la caseta a descansar con resultado válido para los intereses verdes.

Nada más reanudar, Mamadou con su presión comprometió a Rivas cuando el Albacete no había tenido tiempo ni de volver a entrar en el partido. El rechace del meta manchego golpea en el delantero racinguista y se pierde fuera. El guión, calcado al de la primera parte: posesión predominantemente de un Albacete sin urgencia, necesidad ni prisas.

Keko, sustituyendo a César salió a escena en el 62 y de sus botas como es habitual salió lo mejor. Al poco de pisar el césped la pone en la cabeza de Rubén Cruz, lo hizo en varias ocasiones sin suerte para el ariete ecijano.

En el 75 un balón envenenado pudo colarse en la meta de Germán, el cancerbero la envía a córner. Poco después Samu también la mandó fuera, mansa y rasa, a la derecha del marco.

Tras otra buena jugada de Keko y casi a puerta vacía, otra vez era Rubén quien la manda a las nubes. Por lo intrascendente del resultado para los blancos, el partido se acercaba a su fin sin angustia en el Belmonte y con la afición cántabra celebrando y acariciando ya la permanencia con la punta de los dedos.

La noticia en el Belmonte llegó de la Nova Creu Alta. Osasuna, que a falta de 15 minutos perdía 2-0 logra el empate con el tiempo cumplido y los santanderinos reciben el jarrazo de agua fría que supone saberse descendidos después de haber visto el milagro que necesitaban prácticamente consumado.

Drama en un banquillo cántabro que se conjuró en su área técnica terminado el partido esperando que el transistor pudiera devolverles el prodigio perdido en los últimos compases del partido de Sabadell. La afición manchega volvió a dar muestra de su señorío acompañándoles, esperando con ellos, coreando al equipo visitante y consolando a aficionados bañados en lágrimas. No hubo lugar a nuevo vuelco, el Racing vuelve de la forma mas cruel imaginable y sólo un año después a la categoría de bronce del fútbol español.

El Albacete, por su parte, no pudo despedirse de su afición con un buen resultado, pero se va a descansar con buen sabor de boca a fin de una temporada en que la reacción del cuadro blanco en la segunda vuelta se ha ganado el respeto y la conformidad de todos. Cuenta atrás para el inicio de un nuevo año en la categoría de plata para el Albacete Balompié.