Fantásticas y soleadas rutas de senderismo en Munera y Ayna

Circuito provincial

Un  fin de semana lleno de bellos paisajes, naturaleza, cultura y tradición con dos nuevas rutas, en Munera y Ayna, en la XXI y XXII  citas de senderismo de la mano de la Diputación Provincial. Así, este sábado, día 27 de mayo, se celebró  la vigésima primera de las 38 rutas que la Diputación Provincial de Albacete organiza dentro de la IV Edición de Rutas de Senderismo. La ruta se denominaba “Ruta de los molinos de agua y las aldeas”, dos rutas unidas para englobar un fantástico circuito lleno de cultura y tradición alrededor del río Corcoles.  Comenzaba  a las ocho de la mañana, desde el centro de interpretación “Bodas de Camacho”, Munera, un trazado circular, con una dificultad técnica baja, de unos 16,52 kilómetros de distancia y una duración aproximada de cinco horas.

La ruta comienza en el centro de interpretación “Bodas de Camacho”, lugar también conocido como “el vao”, punto donde  confluyen los ríos Quintanar (procedente del este) y Ojuelo (del sur) y forman el Córcoles.

Tras la foto de grupo a los pies del gran mural representativo de las quijotescas “Bodas de Camacho” realizado por el artista local Emilio Solana, comenzamos la marcha cruzando el puente del siglo XIX, pasamos por la Cueva del Pariente y seguimos la vega del Córcoles río abajo. Así, nos encontramos con un molino, que tras embalsar el agua y canalizarla, aprovechaban la fuerza que esta generaba para mover las ruedas del molino moliendo así el cereal obteniendo de este un ingrediente tan esencial para la alimentación. También con  los restos de numerosas industrias hidráulicas antiguas como norias, y algo parecido a los molinos, los batanes, que se utilizaban a través de los grandes mazos de madera se abatanaba los paños de lana, transformando  unos  tejidos abiertos en otros más tupidos.

También nos vamos encontrando aldeas, casas o cuartos, que es como se les denominan aquí a los caseríos en función de su tipología y finalidad. Algunas más señoriales como la del Aire o Casa Grande y otras más modestas por su finalidad principalmente agrícola que recibe el nombre de “cuarto”, como es el cuarto de los Marcelinos y que se agrupan en aldeas como La Florida.

Rodeados de flores, exuberantes huertas y viñedos, campos de cereal, olivares centenarios, así como grandes encinas, choperas y alamedas, espartales y romerales, pasamos por la Fuente del Lobo, hasta llegar a la Atalaya, aldea que hace honor a su nombre por su ubicación en un alto, ofreciéndose como un espectacular mirador.

Pasamos por un pequeño puente al otro lado del río, visitando El Repiso, La Cañá Serrano, la Ermita Nuestra Señora de La Fuente. Podemos observar la arquitectura tradicional de las antiguas aldeas: muros de piedra, tapial, hornos abovedados, cucos, jaraíz, aljibes,…

Tras la comida pudimos asistir en El paraje de Los Casares, cerca de la Ermita de la Virgen de la Fuente, a la inauguración de las III Jornadas ” Las Bodas de Camacho”, que conmemoran uno de los pasajes más célebres del Quijote. Unas  Jornadas promovidas por el Ayuntamiento de Munera, y en colaboración con la asociación TURIMAN, se pretende poner en valor los episodios  XIX, XX y XXI de la segunda parte de la universal obra de Cervantes y acercar, a munereños y visitantes, una muestra de la artesanía, cultura y gastronomía manchegas, con bailes populares, mercadillo de artesanía y otros actos culturales.

Y el  domingo, día 28, se celebró la vigésima segunda de las rutas. Se denominaba “Los Picarzos”, en lo más profundo de la garganta que forma el río Mundo, en Ayna como uno de los parajes más pintorescos y singulares de la zona. Una ruta circular, de 18 Kilómetros de distancia, con una dificultad alta y unas cinco horas de duración.

Tras el saludo del alcalde, Emiliano Rodríguez,  y la tradicional foto de familia, se iniciaba la ruta junto a la parada del autobús. Comenzaba la ascensión por los restos de una calzada romana que nos conducirá al estrecho del “Gargantón” junto al mirador del Diablo, desde donde se observa el valle en todo su esplendor.
Seguimos después una pista forestal de varios kilómetros que nos llevará a “La Fuente de la Parra” donde almorzamos, oyendo el discurrir pausado del agua.

La ruta sigue bajando por una preciosa senda hasta la aldea del Arroyo de los Gatos siguiendo las indicaciones del GR 6. Éste nos lleva hasta Royo Odrea, aldea de espectacular belleza situada en una ladera de gran pendiente junto al río Mundo, donde la organización nos tenía preparado un refrigerio a base de paloma fresquita y hojuelas hechas por mujeres del Pontarron.


Cruzamos al otro lado del río para llegar hasta el mirador de “Los Infernos”. Con el sol apretando cogíamos una pista que nos llevará al inicio de una senda zigzagueante, desde donde divisaremos de nuevo Ayna. Llegado a este punto, tocaba descender hasta la ríbera, y sin dejar el GR. Aquí, de nuevo el Ayuntamiento, nos tenía preparado un aperitivo con bebida fría que  tan bien nos sentaría antes de ascender de nuevo hasta llegar al pueblo.

Tras la merecida comida en el Hotel Felipe II de la localidad, visitamos el museo etnográfico y el Centro de Interpretación de “Amanece que no es Poco” de Ayna.

Dos  sorprendentes nuevas rutas,  que muestran las maravillas de nuestros municipios, mostrando  su belleza y tradiciones  tan sugerentes y que ha hecho disfrutar a los 100 participantes de esta actividad,  gracias a la iniciativa de la Diputación Provincial de Albacete.

La siguiente cita será, el próximo sábado,  día 3 de junio, en Pozo Lorente  “Ruta Ermita-Las Carrascas”, con una  dificultad baja, 16 km de distancia y cinco horas de duración, con salida a las 08:00 horas, desde el Área Recreativa de La Ermita de San Isidro municipio, en una ruta circular.

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