Vuelven a denunciar “la falta de previsión y de respuesta del IMD en Albacete”

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jueves, 06.09.2018

Pedro Soriano, concejal en el Ayuntamiento de Albacete y presidente de Contigo Somos Democracia en Castilla-La Mancha, y José Ignacio Reolid, secretario de Desarrollo Industrial y Urbanismo en la Ejecutiva Local, han denunciado el “caos” generado por segunda vez para inscribirse en los cursos de natación del IMD, después de que los vecinos se enfrentaran al mismo problema en el mes de julio. “Cientos de padres no consiguieron matricular a sus hijos en el IMD porque la web estaba colapsada y daba errores en el procedimiento. Como no podían dejar su puesto de trabajo, tuvieron que llamar a los abuelos para que tramitaran las inscripciones en las oficinas del IMD”, ha asegurado Soriano.

Contigo Albacete advirtió en su momento que era necesario revisar todo el sistema y depurar responsabilidades, tanto dentro del IMD como de la empresa encargada de prestar el servicio informático a la plataforma de gestión y de la propia entidad bancaria propietaria del TPV virtual.  “Las medidas tomadas no han sido suficientes ni por asomo y nadie admite su responsabilidad”, ha dicho Soriano.

Contigo Somos Democracia mostró en julio su preocupación por el “caos” generado en el sistema de inscripciones, pero debido a este mismo error, por segunda vez en pocos meses, el partido se siente “indignado” porque este problema afectó de nuevo a centenares de ciudadanos. “Parece ser que se cumple la manida frase de que ‘El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra… o con el mismo colapso’, ojalá no tropecemos una tercera vez”, ha dicho el secretario de Desarrollo Industrial y Urbanismo.

Los errores del primer caso

Reolid ha recordado que “en el primer colapso se decidió dar por nulo todo el procedimiento, ya que, según el Ayuntamiento de Albacete, no se cumplía el principio de igualdad entre los padres que consiguieron inscribir a sus hijos en las oficinas del IMD o por la plataforma y los que tuvieron problemas con la misma”.

“Enfrentaron a quienes no pudieron matricular a sus hijos por el colapso del sistema, con los padres que, sin tener culpa de nada, anularon sus matrículas y perdieron horas en las oficinas del IMD o frente a los ordenadores. Sólo sirvió de cortina de humo para no admitir responsabilidades y enmendar la culpa de la falta de previsión. Pretendían tranquilizar a la gente con la creación de 400 nuevas plazas que se sacaron de la manga cuando si realmente eran viables debían de haberlas ofertado desde el primer momento”, ha dicho Reolid.