Escrito por: Bienvenido Picazo
viernes, 18.02.2022
Yo estoy tranquilo.
Perdonen ustedes, pero no entiendo a qué viene tanto estrés por no haber ganado el partido atrasado. Me malicio que algunos de nuestros júligans, siguen aferrados a algo tan pernicioso y contraproducente, como es lo de “ganar en el último minuto marcando con la mano o de penalti injusto”. Si nos quejamos de que los árbitros favorecen a otros, ¿por qué nos alegramos cuandoqueremos ganar por lo criminal?
A lo mejor soy un poquito pijotero, o directamente lelo, pero me fio más de las sensaciones que de los resultados. Ganar o perder, no deja de ser un azar, son las trayectorias las que nos dan las claves. Sin ir más lejos, el año pasado todos, o casi todos, sabíamos ya desde Navidad, que morderíamos el polvo. Y eso que ganábamos algunos partidos, pero se percibía a mil leguas, que aquel camino no llevaba a buen destino, como así sucedió. No fue por aquel fallo, o aquel penalti o aquel fichaje o aquel entrenador, fueron las sensaciones, algo sí, quizá inexplicable, pero que todos sentíamos.
Tan rarito soy que en algunas ocasiones, y aun habiendo ganado, he sentido que no había nada que celebrar. Qué triste lo del “pan para hoy”. De la misma manera digo, que perdiendo o ¡empatando!, pues a veces uno se queda satisfecho, sabiendo además que miles de partidos se deciden por detalles. Salvo cuatro elegidos, que van sobradísimos de millones, los demás nos movemos por los mismos andurriales. Afirmo rotundamente que contra el CE Sabadell, ganamos un punto. El Alba, creo, lo está haciendo razonablemente bien y, si no estamos primerísimos, es por nuestra torpeza chutando a la caja. Nuestras formas, la estrategia, nuestro gusto por sobar la pelota, en fin, lo que se entiende por jugar al fútbol, creo que no lo estamos destripando. Ahora mismo, nuestras posibilidades de ascenso están intactas, y me reafirmo, más por nuestras maneras que por la posición que ocupamos. Tarde o temprano hilvanaremos una buena racha.
Vayamos ya a conjeturar, a propósito de nuestra próxima salida. Siete jornadas hace que el FC Barcelona “B” no gana, no quiero ser cansino, pero las sensaciones que emanan de nuestro próximo rival no son buenas. Quizá hayan tenido mala suerte o lesiones o sancionados, o qué se yo, pero lo cierto es que entre empates y derrotas se reparten sus últimas comparecencias. Ojito que sus partidos son muy igualados, con lo que cuidado, sobre todo recordando, que los filiales suelen ser duros de roer y temibles si tienen el día. Esto lo sabe de sobra De la Barrera, o sea que por ahí, todo está controlado. Luego queda, claro, que nosotros juguemos lo bien que lo solemos hacer en determinadas fases, durante todos los partidos.
El día menos pensados vamos a conseguir, en lugar de a ratos, jugar todo un partido de ensueño y, los impacientes, se la tendrán que envainar porque, a partir de ahí, el Alba empezará a barrer a todos. Mientras esperamos ese partido, que llegará, tendremos que seguir sufriendo por cada punto, en la misma medida que todos los demás contrincantes. Todos los equipos saben jugar y quien tiene menos calidad, lo suple con más experiencia y quien flojea fuera, se hace fuerte en casa, por ejemplo. Es una necedad no querer ver esto, o, simplemente un exceso de acérrima ceguera futbolera.
Lo único que deseo es que los nuestros no se impregnen de nuestro sentido trágico del fútbol y sigan confiando en ellos y sus capacidades.