Escrito por: Rubén Oliva
martes, 31.05.2022
El 29 de mayo de 2016, con el equipo ya matemáticamente descendido a Segunda B y en el último partido en casa (que se ganó 2-1 al Bilbao Athletic), fueron apenas 2.432 los espectadores que se congregaron en un Carlos Belmonte que este sábado pasado, justo seis años después, volvió a tener su siguiente cifra de público más baja. Los 3.059 espectadores que despidieron al equipo de De la Barrera con pitos tras perder contra el Costa Brava suponen la entrada más baja desde entonces, y con una pandemia de por medio.
En la temporada de la pandemia -antes del cierre de los estadios al público-, la 2019/20, la entrada más floja se registró el 14 de enero de 2020 en el Albacete 1-1 Fuenlabrada donde se dieron cita 5.642 espectadores al disputarse un martes a las siete de la tarde y bajo un intenso frío. En la temporada 2018/19 donde con Ramis se soñó con el ascenso a Primera, la peor entrada se dio en la primera jornada (17 de agosto de 2018) donde Albacete y Deportivo empataron a uno ante el seguimiento de 5.849 espectadores.
La temporada anterior, la 2017/18, el partido con peor entrada fue el 16 de diciembre de 2017 en el 0-0 contra el Zaragoza con 5.446 personas en las gradas del Belmonte. Hay que volver a Segunda B para observar entradas inferiores a los 4.000 espectadores, teniendo en la 2016/17 que acabó en ascenso, la peor entrada en la lluviosa tarde de diciembre que visitó Albacete el Mensajero, con 3.854 espectadores.
Es por eso que hacía seis años que no se registraba una cifra tan baja de espectadores en el Carlos Belmonte, resultado de la crisis de juego y resultados de un equipo que no transmite y el desapego generado por una directiva incapaz de conectar con el aficionado.