Escrito por: Rubén Oliva
domingo, 19.06.2022
La semana vivida desde que el Alba lograra el ascenso en Riazor no será fácilmente olvidada para un Rubén de la Barrera que ha vivido sus días más intensos como entrenador. Jugando contra el equipo de su ciudad y ante una afición que lo sigue respaldando, el ex técnico del Albacete se mostró muy comedido en las celebraciones, serio en la sala de prensa mientras sus jugadores y staff gritaban y festejaban e incluso habiendo pedido perdón previamente sobre el césped a la grada de Riazor.
En la celebración en las calles de Albacete se le vio algo más animado, pero con semblante serio y distante cuando se escuchaba algún cántico contra el Deportivo. Y apenas unas horas después, ya el miércoles día 15, se hizo oficial su salida del Albacete renunciando al año de contrato que le quedaba. En su comunicado no hizo referencia o agradecimiento alguno (igual que su preparador físico Julio Hernando en su despedida) a la afición del Alba: dio las gracias ‘a la familia que desde el primer momento se instauró en el vestuario’ y ensalzó ‘el buen rollo que existió con médicos, fisios, utilleros, delegados, personal de mantenimiento, etc’, sin aludir nunca a la afición.
No ha querido hablar esta semana ante la prensa de Albacete pero sí lo ha hecho en tierras gallegas y prensa nacional, marchándose así, de manera fría pero correcta, de un club al que ha devuelto a Segunda División.