Escrito por: Rafa Gil
miércoles, 24.08.2022
Fue la primera incorporación que realizó Alfonso Serrano al frente de la dirección deportiva manchega, desde León hablaban maravillas de él. Un chico polivalente con mucha entrega y que se dejaba todo en el terreno de juego. Podía actuar tanto de mediocentro defensivo como incrustados en la pareja de centrales, a parte de tener técnica para sacar el balón desde atrás.
Sin embargo lo que parecía una ventaja para Eric Montes al final se tornó en un gran inconveniente. Hablamos de esa polivalencia, poder jugar en muchos puestos hizo que no se terminara de acoplar la perfección en ninguno de ellos. Como stopper por ejemplo, muy pronto Sergi Maestre le adelantó. Aunque hubo momentos, en alguna segunda parte que Rubén de la Barrera decidió ponerle en dicha posición, lo cierto es que se le veía con mucho ímpetu pero no con tanto orden. De central, salvo en algún momento muy concreto, nunca fue consideró para jugar en esta demarcación. Sin duda, el puesto más polémico fue cuando De la Barrera lo ponía de lateral derecha. El pasado curso, la ausencia de un sustituto de garantías de Diegui, hice que el catalán fuera el parche para este perfil. Aunque en ataque se le veían aspectos positivos lo cierto es que en defensa se le observaba superado.
Es cierto que Eric Montes jugó con bastante frecuencia el curso pasado, era un recurso muy habitual cuando había que amarrar el resultado desde el banquillo, sin embargo la conclusión es que no terminó de ser pieza clave. 27 partidos de liga regular en total, es un buena cifra. Al cual podemos unir los dos de play off en Galicia con un total de 43 minutos, entre ellos 25 en esa emocionante prórroga en Riazor que le dio el pase al Albacete a Segunda División.
Ahora buscará nuevas oportunidades en el Nàstic de Tarragona.