Escrito por: Bienvenido Picazo
martes, 11.10.2022
El Alba lleva un saco de tarjetas desde que la temporada echó a andar. Ya lo advertimos hace semanas: cuidado con las tarjetas, y nada, como el que oye llover. Habrá que reflexionar sobre el particular, porque no es normal llevar a cuestas, tantísimas cartulinas de todos los colores, en tan pocas jornadas. Algunas, sí, han sido excesivas, pero otras, no tanto, no volvamos a caer en el error de recrearnos contra los árbitros y echar balones fuera pornuestras meteduras de pata. Sabiendo que no nos regalan nada, no deberíamos dar tantas facilidades para que nos castiguen.
Lo bueno de este asunto es que se demuestra, una vez más, que jugar con diez no es un hándicap infranqueable, ya lo vimos cuando lo tuvimos a favor y contra el CD Tenerife también, ya que se puede decir que sacamos un punto más que meritorio.
Los canarios demostraron que son un equipo con aspiraciones, pero a buen seguro, estarán lamentando no haber ganado en nuestro campo. Y es que, creo que debemos felicitarnos por haber conseguido un bloque difícil de meterle mano. No quiero pecar de chovinista o de acérrimo albacetista, pero, si mis cuentas no me fallan, la mayoría de los puntos que se nos han volatilizado, han sido por despistes nuestros. Hemos concedido demasiadas facilidades a los rivales y eso nos ha penalizado en demasía; de estar concentrados los cien minutos que duran los partidos, habríamos amarrado los cinco o seis puntos que, a ojo de mal cubero, creo que hemos dejado escapar por nuestra mala cabeza.
A pesar de los defectos, el balance global de los nuestros es, clarísimamente positivo, ya que equipos como el Tenerife se ven necesitados de hacer su mejor fútbol, para conseguir empatarnos. Sirva esto de muestra de cómo se las gasta Rubén Albés, que como dije más arriba, tendrá que corregir el asunto de las tarjetas, para que en la segunda parte del campeonato, no estemos acumulando bajas, semana tras semana.
Seguimos dando el cante jugando en casa, pero lo importante es que vamos sumando; arañando un punto aquí y otro allá, seguro que alcanzaremos la meta con holgura. En este caso, el esfuerzo por haber jugado con diez, seguro que lo vamos a pagar, porque ya estamos a las puertas de una jornada cruel, con viaje largo y visitando al líder. ¿Qué puede salir mal?
Como todos sabemos, todavía nos quedan treinta y cinco puntos, para descorchar una buena botella de nuestro mejor vino y bien podría ser Vitoria un lugar propicio, para seguir añadiendo muescas, en pos del objetivo final. Ahora mismo, a pesar de que el Deportivo Alavés, es el gran favorito para subir a Primera, no creo que en Vitoria nos esperen confiados en una victoria fácil. Sí, es muy posible que salgamos derrotados de Mendizorroza, pero el Alba, no suscita la más mínima confianza cuando sale de viaje. Ser los mejores jugando lejos de casa, es suficiente tarjeta de presentación, para que nos acojan con cierto desagrado.
A la vuelta de nuestro partido en mitad de la semana, llegará el momento de hacer las primeras cuentas al cumplirse la décima jornada, momento ideal para ponderar nuestras posibilidades, pero tal y como está la categoría, cualquier análisis se ve desmentido en la jornada siguiente, porque no hay, todavía, favoritos a nada. Lo bueno y lo malo de la Segunda, es que es una pura montaña rusa. Con lo que una derrota en casa del líder, no levantará la más mínima sospecha.