Escrito por: Rubén Oliva
viernes, 27.12.2024
«Sí al fútbol en las plazas» ha sido la mejor publicación/campaña lanzada por el departamento de comunicación del Albacete Balompié en mucho tiempo. La desertización de niños jugando en las calles, cambiando el balón por las consolas o móviles en el mejor de los casos o por litronas y cigarros en el peor. Carteles de prohibiciones preparados por adultos a los que, sin embargo, sí dejaron de niños crecer en la calle, jugar y desarrollarse haciendo deporte. Niños que sí tuvieron niñez y que ahora de adultos viven frustrados coartando y prohibiendo.
Sin apenas pistas al aire libre suficientes, y las que hay en un pésimo estado. Obligados a saltar vallas de colegios o institutos para poder echar un partido mientras enormes plazas se vacían, alejadas de la vida y colorido que ofrecían antaño. Con la presencia de amargados que se piensan los ‘sheriff’ del barrio, valientes en cuanto ven a un niño sacar una pelota pero cobardes en acercarse a bancos donde otros fuman porros.
Ordenanzas lamentables que, aún en espacios grandes y horarios razonables, alejados de molestias a los vecinos, prohíben y prohíben. Sin empatía, sin comprensión, sin pensar en los niños. Luego se quejan de los hábitos de éstos. Como muy acertadamente ha recordado el Albacete Balompié: ¡¡Sí al fútbol en las plazas!!.