Escrito por: Rodrigo Quero
lunes, 21.04.2025
El Albacete lo ha vuelto a hacer. El conjunto manchego se desplazó este domingo hasta el Martínez Valero con una misión casi imposible: romper la espectacular racha del líder, un Elche en plena forma que acumulaba seis jornadas sin perder, cuatro victorias consecutivas y, sobre todo, diez triunfos seguidos como local. Nadie había logrado puntuar en el feudo ilicitano en lo que va de año… hasta ahora.
El Alba, una vez más, se convirtió en el equipo incómodo, ese que se crece ante los grandes, como ya hizo esta misma temporada ante el Cádiz o el Almería. En ambas ocasiones, los de Alberto González pusieron fin a rachas asombrosas: los gaditanos llegaban con diez partidos invictos y cayeron 3-0; el Almería, líder por entonces, acumulaba catorce jornadas sin perder y también se marchó derrotado del Carlos Belmonte.
En Elche no se logró la victoria, pero sí se firmó un empate de enorme mérito (2-2). Porque el partido no fue fácil: el Albacete se vio con un 2-0 en contra, pero supo rehacerse con coraje, fútbol y carácter. Los goles de Javi Rueda y Kofane igualaron la contienda y, con ello, rompieron la histórica racha de diez victorias consecutivas del Elche en su estadio. Además, los ilicitanos vieron también truncada su racha de cuatro triunfos seguidos.
Este punto no solo tiene valor clasificatorio, sino simbólico. Porque confirma que este Albacete es capaz de competir de tú a tú con cualquiera, de plantar cara a los colosos de la categoría y de no rendirse, ni siquiera cuando el marcador se pone cuesta arriba.