ENTREVISTA | David Varela: «Haber salvado la categoría, tal y como se puso todo, no es poco»

Escrito por: Rodrigo Quero

miércoles, 14.05.2025

Tras una temporada llena de curvas, dudas y emociones extremas, el entrenador del Albacete Basket, David Varela, repasa en esta entrevista exclusiva para 5maseldescuento los retos, errores y aprendizajes de un año que terminó con la permanencia en Segunda FEB. El técnico habla sin filtros: admite frustración por no haber peleado el play-off, asume su parte de responsabilidad en los altibajos del equipo y valora el papel de una afición que fue clave en los momentos más duros. Una conversación pausada, honesta y necesaria para entender todo lo que ha vivido el club desde dentro.

Pregunta: ¿Qué sensación te deja, tanto a nivel emocional como deportivo, haber conseguido una permanencia tan sufrida?

Respuesta: Bueno, a nivel deportivo y emocional va todo unido. La realidad es que la liga ha subido mucho de nivel. Me refiero al tema salarial, a la inversión en jugadores… todo ha subido cerca de un 40%. Eso hace que competir sea mucho más difícil. Cuando vas al mercado, ves precios que nosotros no podemos alcanzar.

Los recién ascendidos están peleando play-off: Archena, León… están muy fuertes, al mismo nivel que equipos asentados. Es una liga muy competitiva. A eso se suma que nosotros, por nuestra exigencia interna, siempre nos marcamos metas muy altas, no acordes al presupuesto que manejamos. Pero somos así, nos unimos y competimos para estar arriba. Claro, cuando no llegas, la frustración es grande. Luego, con perspectiva, piensas: «Oye, haber salvado la categoría tal y como se puso todo, no es poco».

P: ¿Te queda esa espina de no haber jugado el play-off o pesa más el alivio de haber cumplido el objetivo?

R

: A nivel global, pesa más la salvación. Un descenso habría sido muy duro para el club. Todo el proyecto que estamos construyendo se habría venido abajo. Y hay que ser conscientes: desde Liga EBA es muy difícil mantener todo lo que tenemos. Así que sí, hay un punto de alivio.

Pero también tengo frustración. Ayer viendo los play-offs… se me hacía un nudo en el estómago. Es el primer año en mi carrera que no juego unos play-offs. Y eso duele, claro.

P: ¿A qué se debe esa mezcla de alivio y frustración? ¿Qué ha pesado más?

R: A la responsabilidad. Llevo seis años aquí, y el club siempre ha confiado en mí. Para mí, mantener al equipo en la liga es lo mínimo, más allá del presupuesto. Cuando tienes esa responsabilidad y la cumples, sientes alivio. Eso es lo que sentí. Es una responsabilidad hacia el club, hacia la gente que lo compone, los aficionados, los patrocinadores… y hacia mí mismo, como entrenador profesional. No puedo permitir que mi equipo descienda.

P: Ha sido una temporada con muchos altibajos. ¿Qué ha sido lo más difícil de gestionar?

R: Nunca conseguimos encadenar tres victorias seguidas. Perdimos tres seguidos una vez, pero ganar tres, nunca. La liga estaba durísima y no logramos esa continuidad que da confianza y estabilidad.

Desde el principio no estuve a gusto. Y eso es culpa mía. Hice una plantilla larga y yo no me siento cómodo con eso. Me gustan plantillas más cortas, donde todos tengan protagonismo y se sientan importantes. Pero hicimos una de 12 jugadores por necesidad, porque teníamos tres jugadores que venían de lesiones largas, de más de un año. No sabíamos si iban a poder rendir, o incluso si podrían jugar. Por ejemplo, Pablo Sánchez no apareció hasta la jornada 7. Ahora parece una bomba, pero no sabíamos si podría ni debutar. Por eso fichamos otros jugadores, pero esa estrategia no es la ideal para nosotros.

P: La afición ha tenido un papel clave esta temporada. ¿Crees que el Pabellón del Parque ha sido un factor diferencial?

R: Totalmente. Lo digo con convicción. Ha habido cinco o seis partidos de infarto que ganamos en casa, y el apoyo de la afición fue fundamental. Sin ellos, no habríamos sacado esos encuentros. Nos han dado vida.

P: ¿Qué lecciones te deja una temporada en la que el margen entre éxito y fracaso ha sido tan estrecho?

R: Se aprende más en las derrotas que en las victorias. Descubres quién está contigo y quién no. Eso es un gran aprendizaje. También que tienes que ser fiel a ti mismo, aunque escuches a los demás. Yo soy quien hace el equipo, quien lo dirige, y este año no me he sentido yo.

He intentado conciliar muchas cosas que no van conmigo. A lo mejor hay entrenadores que sí se sienten cómodos en esa especie de “democracia”, pero yo no. Me siento más cómodo con otro perfil de jugador, con otra dinámica. Y este año no lo he conseguido. El que peor ha estado, seguramente, he sido yo, porque no he sabido transmitir lo que quería.

P: De cara a la próxima temporada, ¿qué aspectos debe trabajar el club para consolidar el proyecto y evitar otro año tan sufrido?

R: Evitar sufrir no te lo puedo garantizar. La liga sigue siendo muy complicada y el presupuesto es el mismo. Así que vamos a sufrir, seguro. Hay que asumirlo y mentalizarse desde ya.

Nuestro trabajo ahora es, dentro de nuestros límites, hacer la plantilla más competitiva posible. Preparar bien el año, arrancar fuertes y quitarnos el mal sabor de boca de esta temporada.

P: ¿Con qué te quedas del grupo humano con el que has compartido este año?

R: Me llevo muchas cosas: buenas, malas, regulares… como en cualquier trabajo colectivo. Ha sido un aprendizaje. Hay gente que te decepciona, otra que te sorprende para bien. Eso es parte del día a día en cualquier profesión.

Me quedo con el buen recuerdo de muchos, de la mayoría. Con el privilegio de haber trabajado dos años con Alo Marín, una excelente persona. Con Diego de Blas, con gente maravillosa que me ha facilitado el trabajo y siempre ha tenido la mejor disposición. Con eso me quedo.

P: Para terminar, ya ha comenzado la campaña de socios para la próxima temporada. ¿Qué mensaje le das a la afición?

R: Sí, la campaña ya ha empezado y, por lo que me han dicho los directivos, va a buen ritmo. Se han renovado muchos abonos y también se ha sumado gente nueva. Estoy convencido de que quien haya visto los últimos cinco o seis partidos se va a enganchar: hubo emoción, buen ambiente… todo lo que quieres para pasar una buena tarde con tu familia o amigos.

No sé si hay un plan mejor para un sábado por la tarde. Necesitamos que esto siga creciendo, que se anime más gente, que se hagan socios. Es una ayuda enorme, no solo económica, sino también moral. Cuanta más gente venga al pabellón, más difícil será que nos ganen allí.