¿Volverá Toché a confeccionar una plantilla corta o corregirá como ya hizo en enero?

Escrito por: Rodrigo Quero

martes, 24.06.2025

El pasado verano, Toché, director deportivo del Albacete Balompié, apostó por una plantilla corta de 23 jugadores para afrontar la temporada 2024-2025. La intención era clara: dar protagonismo al filial y abrir la puerta del primer equipo a los jóvenes talentos. Sin embargo, la apuesta no salió como se esperaba.

La primera vuelta de la temporada estuvo marcada por las lesiones. Alberto González se vio obligado a hacer encajes de bolillos cada jornada, reinventando esquemas y alineaciones ante la falta de efectivos. Esa situación afectó directamente al rendimiento del equipo, que mostró una notable irregularidad en la primera mitad del campeonato.

En enero, Toché rectificó. Llegaron refuerzos y la plantilla se amplió a 25 jugadores. Una decisión que alivió al banquillo y mejoró la competitividad interna. Aunque las lesiones continuaron en la segunda vuelta, la profundidad del banquillo permitió gestionarlas mejor y se redujo la dependencia de un filial que, además, estaba peleando por el ascenso a Segunda RFEF.

Esa primera plantilla corta ofreció oportunidades valiosas a los canteranos, pero también evidenció la dificultad del salto entre categorías. Aun así, hasta tres futbolistas del filial debutaron en Segunda División: Marcos Moreno, con 9 partidos, Willy y Jota. Además, otros como Mario Ramos, Neco, De la Casa, Capi, Joan Pulpón, Dani Bernabeu o Junior Nsangou fueron convocados en alguna ocasión. Una buena noticia para la cantera, aunque con un coste competitivo evidente.

Ahora, con la temporada 2025-2026 en el horizonte, la gran pregunta es clara:
¿Volverá Toché a repetir la fórmula de una plantilla corta o tomará nota de la experiencia vivida y apostará de inicio por un grupo más amplio?

Con un verano aún largo por delante, y tras el anuncio del primer fichaje (Víctor Valverde), está por ver si el club se mantiene en los 23 efectivos o si se consolida el modelo de 25 futbolistas. Lo cierto es que las lesiones marcaron la diferencia el curso pasado, y todo apunta a que esa lección podría condicionar la planificación actual.