Escrito por: 5 más el descuento
domingo, 13.07.2025
La figura de Toché al frente de la dirección deportiva del Albacete Balompié no solo se ha consolidado, sino que ha ganado el respaldo unánime de una afición que, tras años de incertidumbre, vuelve a confiar en el rumbo del club. Tras año y medio de su llegada, el murciano ha logrado algo poco habitual en Segunda División: generar ilusión a través de un proyecto deportivo coherente, valiente y con identidad.
Toché no es un director deportivo cualquiera. Su visión futbolística, forjada en su etapa como jugador y ahora madurada en los despachos, ha dotado al Alba de una estructura deportiva sólida, donde cada movimiento parece estar medido al detalle. Lejos del ruido y las promesas grandilocuentes, su perfil discreto y eficaz ha calado hondo en la grada del Carlos Belmonte.
La afición albacetista valora especialmente su capacidad para detectar talento, confeccionar plantillas equilibradas y mantener una línea de trabajo constante. En su primer verano apostó por hombres como Morcillo, Javi Rueda, Lalo o Javi Villar; más tarde, supo renovar el bloque con fichajes estratégicos y ventas bien negociadas. Incluso en momentos difíciles, como los tramos complicados del pasado curso, Toché se mantuvo firme y centrado en el medio plazo.
El último ejemplo de su ambición y olfato ha sido el interés por fichar a Jesús Vallejo, central del Real Madrid. Una operación difícil, sí, pero que refleja las aspiraciones del club bajo su mando. Apostar por nombres de ese calibre demuestra que el Alba quiere crecer sin complejos. Esa intención ha sido muy bien recibida por la afición, que reconoce en Toché a un gestor que piensa en grande, sin perder el realismo.
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En la calle, en redes sociales y en el estadio, el sentir es claro: hay fe en Toché. El albacetismo se identifica con su forma de trabajar, confía en su criterio y le otorga un crédito que pocos directores deportivos han tenido en el club. En tiempos de inestabilidad generalizada en el fútbol, el Albacete ha encontrado en él una figura clave para mirar al futuro con esperanza.