El Albacete ha recibido en dos jornadas 17 remates a portería y le han chutado 44 veces

Escrito por: 5 más el descuento

martes, 26.08.2025

El arranque de temporada del Albacete Balompié está dejando una sensación agridulce. Los números hablan por sí solos: siete goles encajados en apenas dos jornadas y la alarmante cifra de 17 remates a portería recibidos. Un volumen de llegadas que retrata a un equipo vulnerable, incapaz de sostener la presión rival y que por momentos se muestra desbordado en defensa.

La estadística es demoledora: entre Almería y Racing de Santander sumaron 44 disparos contra la portería albacetista—31 de los andaluces y 13 de los cántabros—, lo que convierte cada partido en una prueba de resistencia para los de Alberto González. El Albacete, de momento, no la supera.

Fragilidad que preocupa

La versión defensiva del Alba dista mucho del nivel competitivo que exige la categoría. El equipo sufre en las transiciones, concede demasiado en los duelos individuales y muestra grietas tanto en el repliegue como en la defensa de área. Con estos números, no sorprende que la afición empiece a preocuparse: la permanencia o incluso aspiraciones mayores pasan por corregir de inmediato un desequilibrio evidente.

Un ataque que ilusiona

Paradójicamente, en ataque el Albacete sí transmite argumentos para creer. Agus Medina, con tres goles en dos partidos, se ha erigido como la principal referencia ofensiva. A su lado, Morcillo, Puertas y Escriche también han visto puerta, dejando claro que dinamita arriba no falta. El problema, sin embargo, es que de poco sirve marcar si la retaguardia no responde.

El reto de Alberto González

El técnico tiene por delante el reto de encontrar el equilibrio. Su Albacete es capaz de generar y golpear, pero necesita con urgencia blindarse atrás. Ajustes tácticos, reforzar la concentración y mejorar la coordinación defensiva serán claves para que el equipo deje de vivir en el alambre.

El Alba ha demostrado que tiene fútbol y pegada, pero si no corrige su vulnerabilidad atrás, la temporada puede convertirse en una cuesta demasiado empinada.