Escrito por: Rubén Oliva
domingo, 28.09.2025
Los partidos en El Molinón van camino de convertirse en uno de los señalados en el calendario para prepararse palomitas y disfrutar del espectáculo. El de esta temporada, de nuevo con suspensión incluida para atender una emergencia sanitaria en la grada que llevó la primera parte hasta el minuto 60, fue otro recital de goles y contrastes.
Y es que los de Alberto González hicieron el ridículo los primeros cuarenta minutos, absolutamente ausentes e inoperantes, rozando la falta de actitud y llevando el marcador hasta un 3-0 que incluso parecía corto. Los goles de Dubasin en el minuto 11 (pidió perdón en la celebración ante su ex-equipo), Gelabert en el 30 y Gaspar en el 37 sacaron los colores a un cuadro manchego que volvió a evidenciar sus múltiples fallos defensivos y donde también Lizoain quedaba señalado, especialmente en los dos primeros tantos.
Sin embargo, en la Liga Hypermotion ya se sabe lo que hay y cuando todo hacía apuntar a la fiesta local, el Alba tiró de orgullo y el golazo de Puertas en el 52 de cabeza aprovechando un centro excepcional de Meléndez metía a los visitantes en el partido justo antes del descanso (3-1).
Lo que vendría en el segundo acto pasará de lleno a las páginas de historia del Albacete Balompié. Agus Medina en el 71 y Morcillo en el 88 ponían el 3-3 en el marcador para cabreo de una parroquia local que no se creía lo que estaba viendo. Los cambios de Alberto González daban resultado y el campo estaba volcado totalmente hacia la portería local. La locura se terminó de completar en el descuento cuando Lorenzo Aguado sufría un penalti que, revisado en el VAR, no perdonaría Morci para culminar la remontada en el 98.
Espectacular remontada para un Alba que perdía 3-0 y tiró de épica y orgullo para sumar su primer triunfo como visitante de la temporada y remontar el vuelo en la clasificación hasta los ocho puntos.